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Un violento episodio denunciado en la localidad cordillerana de El Chaltén derivó en un importante procedimiento policial tras la orden emitida por las autoridades judiciales de la zona. La requisa efectuada en un inmueble urbano permitió el secuestro de una potente arma de fuego con inscripción de Gendarmería Nacional, cargadores, proyectiles y un teléfono celular denunciado como sustraído, en el marco de un expediente caratulado por presunto hurto y amenazas de muerte.
El operativo fue concretado hace unos días en una vivienda situada sobre la calle Cabo García. La medida de allanamiento fue dispuesta por el Juzgado de Instrucción Penal Juvenil de El Calafate, a raíz de una gravísima presentación efectuada durante la jornada previa en la sede de la comisaría local por una joven de 23 años, residente de la villa turística.
De acuerdo con el relato presentado por la denunciante en sede policial, los hechos se desencadenaron a plena luz del día. En esa circunstancia, la mujer sostuvo una discusión con un hombre también radicado en la localidad, quien en medio del altercado le habría apoderado ilegítimamente su teléfono celular marca Oppo Reno 12. Al exigir la inmediata devolución de su pertenencia, la tensión escaló de manera drástica y la joven fue expulsada del inmueble. Según el testimonio vertido en la causa, antes de retirarse la víctima fue amenazada expresamente de muerte mientras el sujeto le exhibía una pistola acompañada por cargadores y municiones.
Frente a la gravedad del cuadro expuesto, la Justicia ordenó la irrupción y registro del domicilio señalado. Según pudo saber La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas y lo consignado por el portal de noticias local Ahora Calafate, la inspección arrojó resultados positivos con el hallazgo y secuestro de una pistola calibre 45 que lleva grabado el sello distintivo de Gendarmería Nacional, dos cargadores provistos con un total de once municiones y el dispositivo móvil que había sido reportado como sustraído horas antes.
La procedencia del arma y la naturaleza de la inscripción oficial representan uno de los ejes analíticos que deberán abordar los peritos intervinientes en el expediente. Fuentes del caso aclararon que la leyenda en el chasis del arma no permite determinar de forma automática su condición administrativa actual ni la trayectoria previa del artefacto, remarcando asimismo que el sujeto investigado contaba en su poder con la documentación reglamentaria que acredita la tenencia legal de la unidad.
El expediente judicial contempla además la existencia de versiones encontradas y testimonios divergentes respecto a la mecánica de los hechos y a los sucesos previos a la denuncia formal. No obstante, ante la contundencia de los elementos materiales incautados en la escena, el secretario penal de El Calafate dispuso que el hombre establezca domicilio, quedando supeditado a la investigación mientras continúan las diligencias destinadas a esclarecer lo ocurrido
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