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La postal de montaña perfecta que cada verano atrae a miles de visitantes a El Chaltén volvió a mostrar su otra cara: la de la exigencia física, los imprevistos y el enorme trabajo silencioso de los equipos de rescate. En apenas dos jornadas, el lunes 27 y el martes 28 de enero, se registraron cuatro emergencias en los senderos de acceso al Fitz Roy, que obligaron a desplegar complejos operativos de evacuación a pie en la zona norte del Parque Nacional Los Glaciares.
Las intervenciones estuvieron a cargo de brigadistas del Parque Nacional, efectivos de Gendarmería Nacional y miembros de la Comisión de Auxilio de El Chaltén, un esquema de respuesta que se activa cada vez que un visitante sufre una lesión o un problema de salud en sectores donde no existe acceso vehicular y todo traslado debe hacerse con camillas.
El martes fue, sin dudas, la jornada más exigente. Durante ese día se registraron tres rescates vinculados a lesiones inestables de tobillo, un tipo de accidente frecuente en senderos de montaña, especialmente en tramos con desniveles pronunciados, terreno pedregoso y fatiga acumulada por largas caminatas.
Según indicó el portal de noticias Señal Calafate, el primer aviso se recibió cerca de las 11 de la mañana, cuando una persona resultó lesionada en la zona del campamento Poincenot, uno de los puntos clásicos de paso para quienes se dirigen a Laguna de los Tres. Para la evacuación se movilizaron seis agentes de Parques Nacionales y tres efectivos de Gendarmería. El operativo se extendió durante varias horas y recién pudo completarse alrededor de las 16, tras el traslado en camilla por un sendero que combina pendientes, raíces, piedras sueltas y tramos angostos.
Pocas horas después, alrededor de las 17, se activó una segunda emergencia. Esta vez se trató de una mujer argentina de 51 años con una lesión similar, ubicada en la zona de Laguna de los Tres, uno de los sectores más altos y exigentes del circuito. En este caso, el rescate fue realizado por un equipo compuesto por nueve brigadistas y un guardaparque, quienes debieron coordinar el descenso de la persona lesionada en un horario donde la luz natural comienza a disminuir y el cansancio ya pesa sobre quienes llevan horas en el terreno.
Cuando la jornada parecía cerrar, a las 19:50 se recibió un nuevo aviso. Otra mujer lesionada, también con problemas en el tobillo, se encontraba a la altura del kilómetro 2,5 del sendero al Fitz Roy. Hacia allí se dirigió un grupo integrado por cuatro agentes de Parques Nacionales y cuatro integrantes de la Comisión de Auxilio de El Chaltén. Aunque se trataba de un punto más cercano al inicio del recorrido, el traslado igualmente implicó esfuerzo físico, coordinación y varias horas de trabajo.
El lunes 27, un día antes de esta seguidilla de rescates, ya se había registrado otra intervención significativa. Dos guías alertaron sobre un hombre estadounidense de 51 años, médico de profesión, que presentaba una descompensación con adormecimiento en parte de su cuerpo en el sendero a Laguna de los Tres, a la altura del río Blanco. Aunque logró mejorar parcialmente y caminar hasta el campamento Poincenot, allí debió ser asistido hasta la llegada del equipo de rescate, integrado por seis brigadistas del Parque y cuatro efectivos de Gendarmería. Finalmente fue evacuado en camilla hasta El Chaltén, donde quedó bajo atención en el Puesto Sanitario.
Desde la Intendencia del Parque Nacional Los Glaciares remarcaron que todos estos operativos se realizan a pie, utilizando camillas tipo Kong, especialmente diseñadas para rescates en montaña. Cada intervención demanda muchas horas de trabajo y una importante afectación de recursos humanos, que deben reorganizarse para cubrir otras tareas de control y asistencia en plena temporada alta.
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