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Las fuertes ráfagas de viento que se registraron durante la jornada del lunes en distintos puntos de Santa Cruz volvieron a poner en evidencia la vulnerabilidad de estructuras frente a condiciones climáticas extremas, una postal frecuente en la Patagonia. En ese contexto, dotaciones de bomberos debieron intervenir en múltiples situaciones de riesgo en las localidades de Río Gallegos, Río Turbio y El Chaltén, en operativos que evitaron consecuencias mayores.

Según pudo saber La Opinión Austral, el escenario más delicado se vivió en El Chaltén, donde el viento provocó el desprendimiento parcial de la cubierta del Colegio Secundario N° 28. Se trata de una superficie de aproximadamente 160 metros cuadrados que comenzó a ceder ante la intensidad de las ráfagas, generando un riesgo inmediato para quienes se encontraban en el lugar.

Momento en el que bomberos trabajaban en uno de los requerimientos. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

Ante esa situación, los efectivos activaron el protocolo de evacuación y procedieron a desalojar el edificio como medida preventiva. Luego, en una tarea que demandó precisión y experiencia, realizaron trabajos de sujeción estructural para asegurar la zona afectada. El operativo incluyó la participación de personal que se encontraba de franco, lo que refleja la magnitud del evento y la necesidad de reforzar el despliegue.

En paralelo, en Río Turbio, las condiciones climáticas también generaron complicaciones en sectores residenciales. En el barrio YCRT, durante la madrugada, una dotación de bomberos trabajó en la fijación de chapas en una vivienda particular. Utilizando vigas de seguridad, lograron asegurar la estructura y evitar que los elementos sueltos fueran desplazados por el viento, lo que podría haber generado daños mayores o incluso heridos.

Por su parte, en Río Gallegos, el Cuartel 24° intervino en el barrio San Benito, una zona periférica que suele verse expuesta a este tipo de fenómenos. En la intersección de calles 33 y 12, los bomberos detectaron chapas inestables a ras del suelo, que representaban un peligro concreto en caso de ser levantadas por el viento y proyectadas hacia la vía pública. La tarea consistió en retirarlas y resguardarlas, reduciendo así el riesgo para los vecinos.

Desde las autoridades reiteraron la importancia de tomar precauciones ante este tipo de condiciones climáticas: asegurar elementos sueltos, revisar estructuras y evitar circular por zonas donde puedan registrarse desprendimientos.

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