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Un sacerdote murió este sábado en Guayaquil, Ecuador, luego de ser golpeado por una pesada cruz de madera que se desprendió de una pared mientras celebraba misa en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. El dramático accidente quedó registrado en la transmisión en vivo de la ceremonia y provocó conmoción entre los fieles.
La víctima fue identificada como Patricio Alfredo Sánchez Molinari, integrante de la Congregación del Santísimo Redentor y párroco del templo, perteneciente a la Vicaría Centro de Guayaquil.
Según las imágenes de la transmisión, la cruz ubicada detrás del sacerdote cayó directamente sobre él mientras avanzaba la celebración religiosa. El momento quedó registrado cerca del minuto 27 de la emisión. Tras el impacto, la misa fue interrumpida y se activó la asistencia para el religioso. Posteriormente, se confirmó su fallecimiento.
La noticia generó numerosas muestras de dolor entre los miembros de la comunidad católica, especialmente luego de que se conociera el contenido de la homilía que el sacerdote había pronunciado pocos minutos antes del accidente.
La Arquidiócesis de Guayaquil confirmó la muerte del sacerdote
La Arquidiócesis de Guayaquil confirmó el fallecimiento de Sánchez Molinari a través de un comunicado difundido en sus redes sociales.
“Informamos que nuestro querido P. Patricio Alfredo Sánchez Molinari, CSsR., quien se desempeñaba como párroco de la iglesia Perpetuo Socorro en la Vicaría Centro, ha partido a la Casa del Padre”, expresó la institución.
El mensaje estuvo acompañado por una oración en memoria del religioso y recibió numerosas respuestas de fieles y usuarios que compartieron sus condolencias y mensajes de despedida.
Hasta el momento, no se informaron oficialmente las causas que provocaron el desprendimiento de la cruz. Tampoco trascendieron detalles sobre el estado previo de la estructura ni sobre posibles advertencias relacionadas con su seguridad.
De qué hablaba el sacerdote antes de morir
Uno de los aspectos que más conmovió a los fieles fue el contenido de la reflexión que el padre Patricio Alfredo Sánchez Molinari compartió durante la misa, poco antes del accidente. El religioso hablaba sobre la muerte, las prioridades de la vida y el tiempo que las personas dedican a Dios.
“Un día todos los que estamos aquí también vamos a morir”, expresó durante su homilía, mientras invitaba a los asistentes a pensar en la manera en que aprovechan su tiempo.
Durante la reflexión, el sacerdote mencionó actividades cotidianas que suelen ocupar buena parte de la jornada, como el trabajo, el celular, las redes sociales, las series y las preocupaciones materiales. A partir de esos ejemplos, planteó la necesidad de revisar cuánto espacio se reserva para la fe en medio de las obligaciones diarias.
“¿Cuánto tiempo estamos dando a Dios?”, preguntó a los feligreses.
En su mensaje, Sánchez Molinari sostuvo que las personas pueden atender sus responsabilidades y ocuparse de sus bienes materiales, pero sin dejar de lado aquello que, desde su perspectiva religiosa, debería ocupar un lugar prioritario.
La reflexión tomó como punto de partida un pasaje del Evangelio en el que Jesús es cuestionado sobre el pago de impuestos. A partir de ese episodio, el sacerdote habló sobre la importancia de dar a las cosas materiales su justo valor y reservar un espacio para Dios.
“Y los humanos también vamos a morir”, señaló en otro momento de su intervención, según la transcripción de la homilía.
Las palabras del sacerdote adquirieron un significado especial después de conocerse su muerte. La coincidencia entre su reflexión sobre la fragilidad de la vida y el trágico desenlace generó conmoción entre quienes presenciaron la ceremonia y quienes vieron la transmisión posteriormente.
Mientras la comunidad católica de Guayaquil despide a Patricio Alfredo Sánchez Molinari, todavía se esperan precisiones oficiales sobre las circunstancias que provocaron el accidente.
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