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El ministro de Defensa de Chile, Fernando Barros, intentó poner paños fríos y pidió prudencia ante la controversia suscitada entre su país y la Argentina por el próximo zarpe del buque de bandera chilena “Danstar”. La embarcación reabrirá una ruta comercial desde Punta Arenas hacia las Islas Malvinas, un trayecto marítimo que permanecía sin operaciones regulares desde 2011 y que generó incomodidad e inquietud diplomática en el Gobierno argentino, según reportó el portal chileno BioBioChile.

El cruce de declaraciones entre las autoridades de ambos países se produce a pocas semanas del viaje del carguero, en un contexto en el que en la Argentina surgieron reparos por las implicancias políticas de la operación, considerando el histórico reclamo de soberanía sobre las islas bajo administración británica.

En ese marco, trascendieron advertencias sobre una eventual interceptación de la nave. El presidente de la Liga Naval Argentina, Fernando Morales, se había referido a la posibilidad de una detención del barco, opción que posteriormente fue descartada por el canciller argentino, Pablo Quirno.

Frente a este escenario, el ministro Barros defendió la legitimidad del trayecto comercial y descartó que la situación ponga en riesgo las relaciones bilaterales. Al respecto, el funcionario sostuvo que no hay nada que responder a nadie, ya que una de las cosas que asegura la legislación vigente es el ejercicio legítimo del comercio nacional e internacional, agregando que existen acuerdos políticos y apelando a la prudencia de todas las personas involucradas.

Por su parte, tras una actividad desarrollada en el palacio de La Moneda, el embajador argentino en Chile, Jorge Faurie, abordó la polémica para dejar en claro la postura de la Cancillería argentina. El diplomático nacional remarcó que se trata de una realidad de comercio que debe mantenerse siempre estrictamente en esa área, señalando que lo más importante es no alterar el compromiso de respeto de la soberanía argentina sobre las islas.

Aunque la fecha exacta para el zarpe del “Danstar” se mantiene bajo reserva, el episodio vuelve a reavivar las fricciones en la agenda bilateral. La controversia se suma a la reciente polémica desatada por el decreto argentino relativo a un eventual “control conjunto” en las aguas del Estrecho de Magallanes.

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