Your browser doesn’t support HTML5 audio
El mercado energético global reaccionó de inmediato a las novedades geopolíticas. El barril de Brent cedió hasta los US$79,3 según agencias internacionales, luego de que las autoridades iraníes confirmaran un consenso para garantizar el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz.
Esta vía de navegación es un punto neurálgico para el comercio global. Por allí circula cerca del 20% del petróleo del mundo. Cualquier amenaza de interrupción en el pasaje genera volatilidad en las bolsas y dispara las primas de riesgo de las navieras.
Si bien la cotización del hidrocarburo ya había descontado parcialmente este escenario diplomático en las ruedas previas, la ratificación oficial terminó por consolidar la tendencia a la baja.
El trasfondo del conflicto
Las tensiones entre Estados Unidos e Irán se intensificaron tras los enfrentamientos militares directos iniciados a principios de año. El disputado control del Estrecho de Ormuz se transformó en el eje central del choque bélico.
Teherán utilizó el bloqueo naval de este paso marítimo como principal herramienta de presión geopolítica. Washington desplegó acciones ofensivas para garantizar el libre tránsito de buques petroleros.
Las negociaciones actuales buscan destrabar las restricciones al comercio energético mundial. El eventual consenso despeja el riesgo de desabastecimiento global de crudo.
Las fluctuaciones internacionales impactan de lleno en el escenario local. Las refinadoras y el gobierno observan la evolución de las pizarras de Londres y Nueva York antes de tomar decisiones sobre los precios en surtidor.
En Argentina, la expectativa está puesta en que el mercado global se estabilice definitivamente. Una menor presión internacional sobre los valores del crudo ayuda a contener los costos de importación de combustibles y a definir el rumbo de las tarifas internas.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia