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La Fiscal General de Estados Unidos, Pamela Bondi, anunció este sábado que el presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, han sido imputados en el Distrito Sur de Nueva York. La declaración oficial se produce horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, confirmara la captura de Maduro durante una operación militar en territorio venezolano.
En su cuenta de X (antes Twitter), Bondi detalló:
“Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, han sido imputados en el Distrito Sur de Nueva York. Nicolás Maduro ha sido acusado de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos. Pronto enfrentarán la ira de la justicia estadounidense en suelo estadounidense y en tribunales estadounidenses. En nombre de todo el Departamento de Justicia de EE. UU., quiero agradecer al presidente Trump por su valentía para exigir responsabilidades en nombre del pueblo estadounidense, y un enorme agradecimiento a nuestras valientes fuerzas armadas que llevaron a cabo la increíble y exitosa misión de capturar a estos dos presuntos narcotraficantes internacionales”.
Operación militar en Venezuela
La intervención militar comenzó alrededor de las 02:00 AM (hora local de Caracas) con bombardeos y despliegue de fuerzas especiales en varias regiones del país, incluyendo Caracas, Miranda, Aragua y La Guaira. Este operativo representa una escalada histórica tras cinco meses de tensiones y presencia naval estadounidense en el Caribe.
El presidente Donald Trump afirmó que Nicolás Maduro “ha sido capturado y trasladado fuera de Venezuela”, en lo que constituye un hecho sin precedentes en las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela. Durante la operación, también se registraron ataques en zonas civiles y militares, según confirmó el mandatario estadounidense.
Implicaciones legales y políticas
La imputación de Maduro y Flores en Nueva York incluye delitos de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas destructivas contra Estados Unidos. La acusación subraya la intención del Departamento de Justicia de EE.UU. de juzgar a los acusados en territorio estadounidense.
Expertos en política internacional advierten que este suceso podría agravar la crisis política en Venezuela, provocar reacciones de aliados del régimen y abrir un nuevo capítulo de tensión internacional en la región.
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