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Una jornada de luto conmueve al sur de España tras registrarse uno de los accidentes ferroviarios más graves de los últimos años. En las inmediaciones de la ciudad de Córdoba, el descarrilamiento de dos formaciones de alta velocidad derivó en una colisión de gran magnitud que, de acuerdo con el primer balance de la Guardia Civil, provocó la muerte de al menos siete personas.

La cifra de víctimas podría incrementarse en las próximas horas, ya que los equipos de emergencia trabajan para acceder a sectores de los trenes donde aún permanecen pasajeros atrapados.

El siniestro comenzó cuando un tren de la operadora privada Iryo, que realizaba el trayecto entre Málaga y Madrid, se salió de los rieles por motivos que todavía son objeto de peritaje. Al producirse el descarrilamiento, la formación invadió la vía contigua en el preciso momento en que circulaba un tren Alvia —diseñado para alternar entre trazas de alta velocidad y convencionales— que cubría el recorrido Madrid-Huelva.

El choque ocasionó también el descarrilamiento del Alvia, con vagones volcados y severos daños en las estructuras metálicas. Según informó el portal Andalucía Información, entre las víctimas fatales figuran dos pasajeros que viajaban en el tren de Iryo y tres que se trasladaban en la formación Alvia.

El operativo de emergencia en la zona es intenso. Dotaciones de bomberos, efectivos policiales y numerosas ambulancias llegaron al lugar para colaborar con la evacuación y el traslado de heridos a centros de salud cercanos. Desde la cuenta oficial de Adif, administrador de la infraestructura ferroviaria, se confirmó la activación de recursos de máxima prioridad para acelerar las tareas de rescate.

Como consecuencia del impacto y de la presencia de escombros sobre las vías, el servicio de alta velocidad entre Madrid y toda la región de Andalucía quedó suspendido por tiempo indeterminado.

Las autoridades ferroviarias solicitaron a los viajeros optar por medios de transporte alternativos, mientras los especialistas de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios avanzan en la recolección de pruebas para establecer si el descarrilamiento inicial respondió a una falla técnica, un error humano o deficiencias en la infraestructura.

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