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El paso del tiempo no logró diluir el dolor ni apagar el reclamo. A siete años de la muerte de Liseth Anabella Barrera Carrasco, su familia vuelve a alzar la voz en busca de respuestas que, hasta el momento, no llegan. Este 13 de abril se convirtió, una vez más, en una fecha marcada por la memoria, la ausencia y una exigencia que sigue vigente: justicia.
La iniciativa fue impulsada por su madre, Sandra Carrasco, quien desde Puerto San Julián, donde actualmente atraviesa un tratamiento de hemodiálisis, decidió apelar a la comunidad a través de las redes sociales. Ante la imposibilidad de participar en una movilización presencial, eligió otro camino para visibilizar el caso: la viralización de la imagen de su hija.
“Si lo hacen será de mucha ayuda para viralizar su foto, su imagen para que los que deben actuar e impartir justicia lo hagan, ya es tiempo“, expresó en su mensaje, que rápidamente comenzó a circular entre vecinos, allegados y usuarios que se sumaron al pedido.
La convocatoria consiste en compartir fotografías de Liseth en estados, muros e historias, una práctica que en los últimos años se consolidó como herramienta de visibilización en causas judiciales que parecen estancadas. En un contexto donde muchas familias sienten que los expedientes avanzan con lentitud, las redes sociales se convierten en un canal directo para sostener el reclamo en la agenda pública.
Según relató Carrasco, el presunto autor del hecho era pareja de su hija y habría utilizado su arma reglamentaria para cometer el crimen. A siete años, asegura, esa persona continúa en libertad, lo que profundiza el dolor y la sensación de injusticia.
“Desde hace siete años un asesino sigue suelto con la impunidad que le garantiza el Estado y sus cómplices están cómodos”, sostuvo con dureza, en una frase que sintetiza el desgaste emocional de una lucha prolongada en el tiempo.
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