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Un operativo conjunto desplegado en el norte de Santa Cruz encendió las alarmas sobre el uso y transporte del recurso hídrico en zonas vinculadas a la actividad minera. En controles realizados sobre rutas nacionales, autoridades detectaron camiones que trasladaban grandes volúmenes de agua sin cumplir con los requisitos legales, lo que derivó en su inmediata retención y en la apertura de actuaciones administrativas y ambientales.

El procedimiento se llevó a cabo durante la jornada del miércoles, cerca del mediodía, sobre la Ruta Nacional N° 3, en inmediaciones del acceso al yacimiento Don Nicolás. Allí, personal de Policía Caminera, la Sección Operaciones Rurales de Jaramillo y organismos provinciales, entre ellos la Secretaría de Recursos Hídricos y la Subsecretaría de Transporte, montaron un control vehicular en ambos sentidos de circulación.

Según pudo saber La Opinión Austral, en ese contexto, fueron interceptados tres camiones con semirremolque que transportaban entre 26.000 y 35.000 litros de agua cada uno, con destino presuntamente vinculado a la actividad minera. Lo que en principio parecía un traslado más dentro de la logística habitual del sector, rápidamente derivó en una serie de irregularidades que encendieron las alertas de las autoridades.

Durante la inspección, los agentes detectaron una preocupante acumulación de faltas: desde la ausencia de seguro obligatorio y revisión técnica, hasta la falta de habilitación provincial para el transporte y la carencia de documentación esencial de los vehículos. A esto se sumaron condiciones mecánicas deficientes, como un parabrisas dañado y cubiertas en mal estado, lo que también representa un riesgo para la seguridad vial en rutas patagónicas donde las condiciones climáticas suelen ser exigentes.

El lugar de donde se captaba el agua. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

Uno de los aspectos más llamativos fue que dos de las unidades presentaban señalización correspondiente al transporte de combustible, lo que las inhabilita para trasladar agua, sumando otro punto de incumplimiento a la normativa vigente. Además, los camiones no contaban con los permisos correspondientes emitidos por la Secretaría de Recursos Hídricos, un requisito clave cuando se trata de la utilización y traslado de este recurso natural.

Frente a este escenario, las autoridades dispusieron la retención preventiva de los vehículos y la intervención de los organismos competentes. En paralelo, se ordenó el análisis de la carga transportada, con participación de la Secretaría de Ambiente, a fin de determinar su origen y posibles impactos.

Pero el operativo no terminó en la ruta. La comitiva se trasladó posteriormente a la estancia “Los Manantiales”, ubicada a unos 70 kilómetros al sur, donde se inspeccionaron los puntos de captación del agua. Allí, el panorama volvió a mostrar irregularidades: se constató la existencia de tres afloramientos naturales utilizados para la extracción del recurso sin controles adecuados, con motobombas a combustible y bidones, pero sin caudalímetros ni señalización que permita monitorear la cantidad de agua extraída.

El propietario del establecimiento fue notificado en el lugar, quedando sujeto a las actuaciones que se deriven de la investigación en curso. Este tipo de situaciones pone en evidencia una problemática que en la Patagonia cobra especial relevancia: el uso intensivo de recursos naturales en actividades productivas, muchas veces en tensión con la necesidad de preservación ambiental.

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