Un hecho de sangre por demás curioso se registró durante el fin de semana en Pico Truncado y, por fortuna, ninguna persona terminó herida de gravedad.
El caso tiene como protagonista a un joven de 22 años que, alrededor de las 10 de la mañana del sábado, se presentó en el hospital de la ciudad de El Bridasaurio porque, cuando se había ido a acostar, había notado que tenía la ropa manchada con sangre.
El joven fue hasta el centro de asistencia para que lo revisen y los profesionales de la salud notaron que tenía una lesión propia de un tiro en la espalda, entre el omóplato y el hombro derecho, pero que no revestiría mayor gravedad. Además, lo curioso es que el herido no presentaba mayores dolencias.
El protagonista de esta historia fue sometido a las curaciones correspondientes y, por protocolo, los galenos dieron aviso a las autoridades de la fuerza de seguridad provincial, para que realicen las averiguaciones correspondientes para determinar las circunstancias en las que el joven terminó con una herida de bala en la espalda.
El caso está en manos de la Comisaría Primera de la localidad. El problema de todo lo ocurrido es que, cuando los agentes se entrevistaron con el lesionado, éste dijo no recordar nada de lo que había sucedido.
A partir de este momento se barajaron hipótesis que iban desde una posible mala maniobra jugando con el arma con amigos, o bien que el herido no quiso denunciar a su atacante y resolver las cosas por otros medios, no por los judiciales correspondientes. Lo cierto es que está fuera de peligro recuperándose en su domicilio.
FOTO: RADIO SUR 100.1
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