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La mañana de este miércoles 26 se dio inicio al juicio por el crimen del peón rural Nicolás Antonio “Toño” Tula, el hombre que fue asesinado a principios de mayo del año 2023 en la localidad de Las Heras. El acusado es Cipriano “Chipi” Alarcón Hernández (57), quien habría actuado junto a un familiar de 16 años, en ese momento, quien fue declarado inimputable dado a una discapacidad mental.

El tribunal está presidido por el juez Juan Pablo Olivera, acompañan los vocales Mario AlbarránGriselda Bard; en Fiscalía estarán los doctores Carlos Rearte y Ariel Candia (fiscal de Las Heras que elevó la causa a juicio); y, tal como lo había comentado Brenda TulaLa Opinión Austral, la familia no pudo contratar un abogado particular, por lo que en el juicio no hay querella.

“Toño” Tula, el peón asesinado en Las Heras.

Durante el inicio de la audiencia, los jueces le explicaron al acusado que se encontraba ante un juicio en el que se analizará su responsabilidad penal por el hecho. También se abordaron cuestiones vinculadas con la prueba y la presentación de los testigos propuestos por las partes.

Antes de avanzar con el debate, el tribunal se concentró en conocer algunos datos personales de Alarcón Hernández y en verificar su nivel de comprensión. Le solicitaron que hablara cerca del micrófono, en voz alta y con claridad. El hombre se vio muy deteriorado para su edad y se estaba durmiendo mientras ocurría la primera audiencia.

El fiscal de Cámara Carlos Rearte y el fiscal de Instrucción Ariel Candia. FOTO: TAMARA MORENO/LA OPINIÓN AUSTRAL

El hombre dijo llamarse Cipriano, aseguró que es soltero y que tiene cinco hijos, todos residentes en Las Heras. Sin embargo, no pudo precisar su número de documento ni el año en que nació. Sólo recordó que cumple años el 4 de febrero (aunque en la causa figura el 24), conoció La Opinión Austral.

Al ser consultado por su edad, brindó una respuesta que no coincidió con los datos incorporados en el expediente. Cipriano dijo que había cumplido 60 años, cuando en realidad nació en 1969.

Así fue ingresado el acusado a la sala. FOTO: TAMARA MORENO/LA OPINIÓN AUSTRAL

También relató que nació en Las Heras, que sus padres fallecieron y que comenzó a trabajar en una estancia cuando tenía alrededor de 17 años. Según explicó, permaneció allí durante décadas junto a su pareja y se dedicó a tareas rurales.

En otro tramo del intercambio, los jueces le preguntaron si había asistido a la escuela y si sabía leer y escribir. Alarcón Hernández respondió que no. “Nos criaron a lo salvaje”, expresó al referirse a su infancia y remarcó que no entendía nada.

El tribunal también consultó si padecía problemas auditivos, alguna enfermedad o una adicción. El acusado negó tener dificultades para oír, aunque señaló que se encontraba enfermo desde hacía aproximadamente dos semanas y que había recibido medicación.

Las detenciones de los sospechosos por el crimen de Tula.

Luego, los jueces le explicaron que tenía derecho a declarar o a guardar silencio. Alarcón Hernández manifestó que no iba a declarar. No obstante, continuó interviniendo durante la audiencia y respondió algunas preguntas de manera desordenada, mientras que ante otras no pudo brindar una respuesta concreta o se refirió a temas que no tenían relación con lo que se le estaba consultando.

Ante esta situación, el tribunal decidió no tomarle declaración formal y continuó con el desarrollo de la audiencia, en la que se incorporaron los testimonios y demás elementos de prueba vinculados con el asesinato de Nicolás Antonio “Toño” Tula.

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