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El combate contra los delitos contra la propiedad en la zona norte de la provincia de Santa Cruz sumó en las últimas horas un nuevo capítulo en los estrados judiciales y en las calles. Un importante despliegue de las fuerzas de seguridad provinciales sacudió la rutina de la localidad de Las Heras, donde se llevaron a cabo diligencias procesales que culminaron con el secuestro de elementos de vital importancia para el esclarecimiento de un robo que mantenía ocupados a los sabuesos policiales.

El operativo, que demandó una minuciosa planificación previa y tareas de inteligencia criminal, fue ejecutado por el personal especializado de la División de Investigaciones (DDI) y Narcocriminalidad con asiento en dicha ciudad. Todo el engranaje policial se movilizó en respuesta a los oficios librados por el Juzgado de Instrucción y Penal Juvenil local, magistratura que actualmente se encuentra bajo la subrogancia del juez Dr. Eduardo Alejandro Quelín, contando además con la activa intervención de la secretaría de instrucción a cargo de la Dra. Elina Soledad Aguilera.

El expediente, caratulado formalmente bajo la figura de “robo“, había acumulado en las últimas semanas una serie de indicios y testimoniales que condujeron a los investigadores hacia objetivos precisos. Con la orden judicial en mano, las comisiones policiales irrumpieron de manera simultánea en dos puntos geográficos distintos del ejido urbano.

Efectivos durante uno de los procedimientos. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

El primer objetivo del allanamiento fue un inmueble emplazado en el populoso Barrio Güemes, un sector que en el último tiempo ha requerido una mayor presencia preventiva. En paralelo, otra comisión de investigadores concretaba el segundo allanamiento sobre una vivienda ubicada en la calle Ministro Calderón. En ambos domicilios, los efectivos no solo llevaron a cabo la exhaustiva búsqueda domiciliaria, sino que además cumplimentaron órdenes de requisa personal sobre los moradores presentes al momento del operativo, un procedimiento estándar orientado a descartar el ocultamiento de pruebas entre las prendas de vestir.

Como resultado del intenso trabajo operativo y de campo desplegado por los efectivos, las diligencias arrojaron un saldo sumamente positivo para la fiscalía y el juzgado. Fuentes vinculadas a la investigación confirmaron el secuestro formal de diversos elementos considerados de “interés directo” para la causa. En la jerga policial y judicial, estos secuestros suelen abarcar desde objetos producto del ilícito, hasta herramientas empleadas para forzar accesos, o prendas de vestir que coincidan con las descritas por testigos o captadas por las cámaras de seguridad al momento de consumarse el robo.

Todo el material probatorio recuperado durante la jornada fue debidamente inventariado, resguardado bajo estrictos protocolos de cadena de custodia y puesto a inmediata disposición de la sede judicial interviniente. A partir de ahora, será el turno de los peritos criminalísticos y de la instrucción del juzgado evaluar el peso de estas pruebas para determinar las eventuales imputaciones y llamados a indagatoria de los sospechosos.

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