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Una densa y negra columna de humo que se elevaba a escasos metros de las aulas de la Escuela Primaria N° 77 encendió todas las alarmas en la localidad de Las Heras. Lo que en un primer momento sugería la amenaza de un incendio de proporciones en el Barrio 25 Viviendas terminó por sacar a la luz una maniobra clandestina tan extendida como peligrosa: la incineración de cables a cielo abierto por parte de un vecino que buscaba extraer y comercializar cobre, sin medir los graves riesgos ambientales ni el impacto en la salud de los alumnos y pobladores de la zona.
Según pudo saber La Opinión Austral, el episodio se desencadenó en horas del mediodía de este miércoles, alrededor de las 11:30, cuando una dotación de la División Cuartel 11° de Bomberos divisó desde la distancia el espeso humo que irrumpía en el cielo norteño. La peligrosa cercanía del foco con el establecimiento educativo motivó el desplazamiento inmediato de una autobomba hacia el lugar para verificar el origen de la humareda y sofocar lo que se anticipaba como una emergencia urbana.
Al arribar al sitio, los efectivos se encontraron con una postal alarmante. En un predio no habilitado y a la vista de todos, un frentista del lugar se encontraba quemando intencionalmente un voluminoso lote de cables de tendido eléctrico y telefonía. El propósito del vecino no era otro que derretir el revestimiento de plástico para quedarse con el filamento interno de cobre, un material codiciado en el mercado de la chatarra. Sin embargo, para concretar ese negocio personal, el poblador no dudó en encender una fogata sumamente contaminante que liberó gases tóxicos y residuos Químicos nocivos en el corazón del vecindario.
Ante la flagrante contravención y el evidente riesgo de propagación por las ráfagas de viento habituales de la estepa, el personal bomberil intimó al responsable al apagado inmediato del fuego y a la cesación de la actividad no autorizada. Según pudo saber La Opinión Austral, de forma simultánea, se coordinó una acción conjunta con la División Comisaría Segunda y el área de Policía Ambiental Municipal para intervenir en el aspecto legal y contravencional.
El operativo, que se extendió durante media hora hasta ser sofocado por completo cerca de las 12:00, concluyó con la neutralización del foco ígneo y la confección del Acta de Infracción correspondiente contra el infractor. Afortunadamente, gracias al rápido despliegue de las fuerzas del orden y del personal ambiental, no hubo que lamentar heridos ni casos de intoxicación entre los vecinos o los niños que se encontraban en el colegio.
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