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Un procedimiento policial que comenzó con la simple sospecha de vecinos, culminó en un importante secuestro de estupefacientes en un escenario inédito: las inmediaciones del cementerio de Las Heras. La rápida intervención del personal de la División Comisaría Primera permitió desarticular lo que las autoridades judiciales presumen era una maniobra de venta de drogas al menudeo bajo la modalidad de “delivery” o punto fijo.
El episodio se desencadenó durante las últimas horas del lunes, cuando vecinos del sector advirtieron la presencia prolongada de un automóvil estacionado en actitud sospechosa sobre la calle Las Lengas, justo frente al acceso al camposanto. La falta de movimiento de los ocupantes y lo inusual de la ubicación a esa hora de la noche encendieron las alarmas comunitarias, motivando un llamado telefónico a la dependencia policial para solicitar la identificación preventiva del vehículo.
Al arribar la patrulla al lugar para iniciar el control de rutina, la situación dio un giro dramático. De acuerdo a la información a la que tuvo acceso La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas, se pudo saber que, al percatarse de la presencia de las balizas policiales, el sujeto que viajaba en la posición de acompañante abrió raudamente la puerta del rodado, descendió a la carrera y emprendió la fuga a pie por la vía pública. En su desesperada huida, el sospechoso arrojó una bolsa de nylon de color rojo por encima del cerco perimetral, proyectándola hacia el interior del predio del cementerio con la intención de desprenderse de la prueba incriminatoria.
En tanto, el conductor de la unidad mantuvo una postura opuesta: permaneció dentro del habitáculo, cooperó desde el primer instante con las órdenes de los uniformados y entregó voluntariamente las llaves del vehículo para facilitar la inspección.
Frente al descarte del bulto en el interior del predio municipal, los efectivos policiales se pusieron en contacto con los encargados del cementerio para ingresar formalmente al área. Tras un rastrillaje entre las sepulturas, la comisión policial logró localizar y recuperar intacta la bolsa roja arrojada minutos antes por el prófugo.
Ante la clara sospecha de hallarse frente a una infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes, el personal de la Comisaría Primera convocó con urgencia a los peritos de la División de Investigaciones (DDI) de Las Heras y a testigos hábiles para resguardar la cadena de custodia. Al efectuar los reactivos químicos y las pruebas de campo sobre el contenido de la bolsa, los peritos confirmaron el hallazgo de múltiples envoltorios fraccionados conteniendo marihuana y varias dosis individuales de clorhidrato de cocaína, un formato de acondicionamiento característico de la comercialización directa al consumidor.
Consumado el hallazgo, se entabló comunicación inmediata con las autoridades del Juzgado Federal con asiento en la ciudad de Caleta Olivia y con la Fiscalía Federal a cargo del doctor Lucas Colla. Tras tomar conocimiento de los pormenores del caso, el fiscal Colla impartió directivas procesales de carácter urgente, disponiendo la requisa minuciosa del vehículo secuestrado, la orden de detención del ciudadano involucrado y la realización de allanamientos vinculados para dar con la ubicación del prófugo e identificar eventuales centros de acopio.
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