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Una madrugada de profunda tensión y máxima alerta se vivió en la localidad de Las Heras, cuando un detenido incomunicado de extrema peligrosidad logró soltarse de sus esposas y fugarse del patio de la Comisaría Primera. El evadido, un sujeto oriundo de la provincia de Mendoza con un pesado historial delictivo que incluye condenas por homicidio en ocasión de robo, caminó en libertad por las calles de la ciudad durante varias horas antes de ser localizado y nuevamente reducido por las fuerzas de seguridad locales.
Según pudo saber La Opinión Austral el insólito episodio se desencadenó apenas pasadas las 00:00 horas de este domingo, en el corazón de la seccional policial. En un descuido del dispositivo de seguridad y mediante una maniobra que causa estupefacción entre las autoridades, el peligroso recluso logró destrabar los grilletes que sujetaban sus muñecas. Acto seguido, aprovechó la penumbra de la noche para ganar el patio trasero del edificio policial y concretar su evasión hacia la vía pública sin ser advertido en un primer momento.
Durante el transcurso de la madrugada, la fuga provocó un inmediato despliegue de rastrillajes e intensos patrullajes por distintos cuadrantes de Las Heras. Sin embargo, el prófugo logró permanecer oculto y transitar durante varias horas por la vía pública, sembrando el riesgo latente de un nuevo hecho violento dado su perfil criminal. Afortunadamente, las tareas de búsqueda y el cerrojo policial implementado por el personal de la fuerza dieron sus frutos horas más tarde, cuando los efectivos lograron divisarlo, interceptarlo y ponerlo nuevamente bajo custodia.
El prontuario del evadido explica la gravedad del cuadro que enfrentó la fuerza policial. Según pudo saberse, el hombre es oriundo de Mendoza y arrastra un denso historial con la justicia de esa provincia, donde fue condenado en el año 2006 por delitos de extrema gravedad, entre los que se destacan homicidio en ocasión de robo, privación ilegítima de la libertad y robo calificado, entre otros antecedentes de cuantiosa peligrosidad.
Tras la captura, la causa sumó la inmediata intervención del Juzgado de Instrucción local a cargo de Eduardo Quelin, magistrado que dispuso medidas drásticas para evitar cualquier nuevo intento de fuga. Entre las resoluciones dictadas, el juez ordenó el inmediato traslado del recluso a las dependencias de la División Comisaría Segunda de Las Heras, quedando bajo la custodia exclusiva de su personal. En paralelo, las diligencias procesales de rigor y la investigación administrativa interna quedaron bajo la responsabilidad directa del comisario y el equipo policial a su cargo, con el objetivo de determinar fehacientemente cómo se produjo el ablandamiento de los controles de seguridad en la Seccional Primera.
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