Your browser doesn’t support HTML5 audio

La preocupación continúa instalada en la comunidad policial de Santa Cruz luego del grave accidente ocurrido en territorio chileno que dejó internado en terapia intensiva al efectivo J. Valeriano. Mientras familiares, compañeros de trabajo y allegados siguen de cerca su evolución médica, las autoridades del país vecino dieron a conocer detalles clave sobre las circunstancias que derivaron en el siniestro vial y la situación judicial del conductor del vehículo involucrado.

Según pudo saber La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas y lo consignado por medios trasandinos, se pudo establecer que el hecho ocurrió durante la noche del pasado jueves sobre la Ruta Internacional CH-255, una de las vías más transitadas por argentinos que se desplazan entre la Patagonia austral y distintos puntos de Chile. El accidente tuvo lugar a la altura del kilómetro 133 de esa carretera, en una zona ubicada aproximadamente a 183 kilómetros al norte de Punta Arenas, en medio de condiciones climáticas particularmente adversas para la circulación vehicular.

De acuerdo con la información oficial proporcionada por fuentes policiales y judiciales chilenas, el vehículo involucrado transportaba a tres ciudadanos argentinos. Por causas que inicialmente eran materia de investigación, el conductor perdió el control de la unidad y el automóvil terminó protagonizando un violento vuelco fuera de la calzada.

Con el correr de las horas, la investigación permitió reconstruir los primeros instantes previos al accidente. El conductor, identificado formalmente como Roberto Emilio Muñoz, declaró ante las autoridades que la maniobra se produjo como consecuencia de la presencia de “escarcha negra” sobre el asfalto, un fenómeno habitual en las rutas patagónicas durante los meses de bajas temperaturas y considerado uno de los mayores peligros para quienes transitan por la región.

La denominada “escarcha negra” se forma cuando una delgada capa de hielo cubre el pavimento sin resultar fácilmente visible para los conductores. A diferencia de otros fenómenos climáticos, este tipo de congelamiento suele confundirse con una superficie húmeda o simplemente pasar inadvertido, lo que provoca pérdidas repentinas de adherencia y vuelve extremadamente difícil mantener el control del vehículo.

Según surge de la investigación, el automóvil habría ingresado a una zona afectada por este tipo de congelamiento, provocando que el conductor perdiera el dominio total del rodado. Instantes después se produjo el despiste y posterior vuelco hacia la banquina.

Como consecuencia del fuerte impacto, J. Valeriano, quien viajaba en el asiento del acompañante, sufrió las lesiones más graves. Los equipos de emergencia acudieron rápidamente al lugar y llevaron adelante las tareas de rescate para posteriormente trasladarlo hacia un centro asistencial de alta complejidad en Punta Arenas.

Los médicos que lo atendieron constataron lesiones de carácter grave y dispusieron su internación inmediata en la unidad de terapia intensiva. Afortunadamente, los informes conocidos hasta el momento indican que el efectivo permanece sin riesgo vital inminente, aunque continúa bajo estricta observación médica debido a la complejidad de las heridas sufridas durante el vuelco.

Leé más notas de La Opinión Austral