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Un grave caso de violencia de género sacude a la provincia de Neuquén, donde un hombre fue acusado de intentar asesinar a su expareja al incendiar la vivienda en la que ella se encontraba durmiendo. A pesar de la gravedad del hecho, la Justicia resolvió que el imputado cumpla prisión domiciliaria por un plazo de 30 días, debido a la falta de lugares disponibles para su detención.
El episodio ocurrió el pasado 5 de abril por la mañana, en una casa ubicada sobre la ruta provincial 13, en un paraje cercano a Villa Pehuenia. De acuerdo con la investigación, el acusado —identificado como A.G.P.— prendió fuego de manera intencional a uno de los laterales del domicilio utilizando un bidón con combustible, mientras la mujer dormía en el interior.
Un ataque que pudo terminar en tragedia
Según detallaron desde el Ministerio Público Fiscal, la víctima logró despertarse a tiempo, salir de la vivienda en medio del incendio y pedir ayuda a terceros. Esta reacción fue clave para evitar un desenlace fatal.
“Esto evitó que el ataque cumpliera el objetivo de matarla”, señalaron en el comunicado oficial.
Además, durante la investigación se estableció que el agresor le habría dicho a la mujer “esto es porque saliste”, una frase que refuerza el contexto de violencia de género en el que ocurrió el hecho.
La causa judicial
Con las pruebas recolectadas, la fiscalía caratuló la causa como homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, en grado de tentativa, una figura que contempla penas severas en caso de ser confirmada.
La fiscal del caso, Laura Pizzipaulo, remarcó que la víctima se encuentra en una situación de extrema vulnerabilidad, “aterrorizada” y además sin vivienda tras el incendio.
Falta de cupos y decisión judicial
La controversia surgió al momento de definir la medida cautelar. Si bien la fiscalía evaluó solicitar la prisión preventiva del acusado para garantizar la seguridad de la mujer, se informó que en la Región del Pehuén no existen plazas disponibles para alojar detenidos bajo esta modalidad.
Ante este escenario, se solicitó al juez de garantías que dispusiera la prisión domiciliaria como alternativa para resguardar la integridad de la víctima.
El magistrado hizo lugar al pedido y ordenó que el imputado cumpla 30 días de arresto domiciliario, con autorización para salidas laborales bajo control policial.
Medidas de protección
Además de la prisión domiciliaria, la Justicia dictó una serie de medidas para proteger a la víctima, entre ellas la prohibición de contacto por cualquier medio y la implementación de controles para garantizar su seguridad.
El caso generó preocupación e indignación, especialmente por el contexto en el que se tomó la decisión judicial, en un hecho que fue calificado provisoriamente como un intento de femicidio.
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