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Con la llegada de las bajas temperaturas, muchas personas modifican sus hábitos alimenticios, reducen la actividad física y sienten una mayor necesidad de consumir comidas más abundantes. Sobre estos temas habló la licenciada en Nutrición Constanza Beramendi en una entrevista con LU12 AM680, donde brindó una serie de recomendaciones para cuidar la salud durante el invierno.

Vitamina D

Uno de los primeros puntos que destacó fue la necesidad de mantener buenos niveles de vitamina D, especialmente para quienes viven en el sur argentino. “Un factor importantísimo que todos nosotros acá en el sur, por la falta de sol, es estar siempre suplementados con vitamina D”, aseguró. Además, explicó que esta vitamina “nos ayuda con las defensas y a enfrentar todo lo que son las gripes en el invierno”.

La profesional detalló que habitualmente durante los meses fríos se realiza un refuerzo, aunque aclaró que dependerá de cada paciente y sus controles médicos. También advirtió que un déficit puede provocar “decaimiento, agotamiento” y una mayor predisposición a enfermarse.

Por qué en invierno el cuerpo pide más energía

Beramendi explicó que durante esta época del año es normal sentir más apetito y buscar comidas calóricas. “El bajo estado de ánimo hace que nuestro cuerpo nos pida alimentos” y, según indicó, “no nos va a pedir una planta de lechuga, nos va a pedir azúcar porque el azúcar hace que el cuerpo se sienta feliz”.

Sin embargo, aclaró que el organismo realmente necesita más energía para afrontar las bajas temperaturas. “Es un instinto natural. El tema es qué hacemos nosotros con ese instinto”, sostuvo.

Durante el invierno, se recomienda un refuerzo de la vitamina D.

Los hidratos de carbono no son enemigos

La nutricionista defendió el consumo de hidratos de carbono de buena calidad y aseguró que muchas veces son injustamente señalados.

“Todos les tienen miedo a los hidratos de carbono, parece que fueran veneno. Y los hidratos de carbono nos van a dar energía”, afirmó. Además, explicó que las variedades integrales permanecen más tiempo en el organismo y favorecen la saciedad.

Entre los alimentos recomendados mencionó el arroz integral, el pan integral, las legumbres, las papas y las batatas, ya que ayudan a mantener el gasto energético del cuerpo.

Proteínas y grasas saludables

Las proteínas también ocupan un lugar importante en la alimentación de invierno. Según explicó, “el cuerpo requiere mucha energía para poder metabolizarlas”, por lo que aconsejó que las comidas principales incluyan carnes y huevos.

En cuanto a las grasas, remarcó que existen opciones saludables como el aceite de oliva, la palta, los frutos secos, las semillas y los pescados grasos. Incluso señaló que los frutos secos deberían hidratarse antes de consumirlos para mejorar su digestión.

El mate no reemplaza al agua

Uno de los temas que más debate generó fue el consumo de mate. Beramendi recordó que esta infusión no puede considerarse una fuente de hidratación.

“El mate sube la presión arterial y es diurético. Si tomamos poca agua, se la roba”, explicó. Por ese motivo recomendó compensar siempre con otros líquidos y evitar comenzar la jornada únicamente con mate.

También señaló que consumirlo en ayunas puede favorecer la acidez y generar molestias digestivas.

Infusiones para las bajas temperaturas

Para quienes sienten menos ganas de tomar agua durante el invierno, la especialista recomendó incorporar otras bebidas calientes.

Destacó especialmente la flor de Jamaica porque “regula la presión arterial y desinflama”, y la combinación de cúrcuma con pimienta negra, que calificó como “súper antiinflamatoria de articulaciones y del sistema digestivo”.

Además, aconsejó optar por agua tibia con limón o con frutas naturales y evitar el exceso de bebidas muy frías.

la flor de Jamaica porque “regula la presión arterial y desinflama”, expresó Beramendi.

Sopas y guisos: cómo prepararlos de manera saludable

Las sopas y los guisos son protagonistas del invierno, aunque Beramendi recomendó elaborarlos con una mayor presencia de verduras.

“Cuando hablamos de guiso, hablamos de guisos saludables, con una buena base de verduras”, explicó. También indicó que no es necesario sumar grandes cantidades de fideos o arroz, ya que papas, batatas y choclo pueden aportar los hidratos necesarios.

La idea, señaló, es mantener el cuerpo “tibio y calentito” sin caer en excesos.

El huevo, una alternativa económica a la carne

Frente al contexto económico actual, la licenciada destacó al huevo como uno de los alimentos más completos y accesibles.

“Siempre recomiendo el huevo. El huevo no tiene contraindicación de consumo”, afirmó. Además, recordó que las investigaciones actuales demostraron que el colesterol de la yema no impacta directamente sobre el colesterol sanguíneo.

Por eso lo consideró una excelente opción para reemplazar parcialmente la carne cuando el presupuesto es ajustado.

Investigaciones actuales demostraron que el colesterol de la yema no impacta directamente sobre el colesterol sanguíneo.

Cómo fortalecer el organismo

Beramendi también aconsejó aprovechar los productos de temporada, tanto por sus beneficios nutricionales como por su costo.

“Siempre se aprovecha la fruta o la verdura de estación porque también económicamente ayuda”, señaló. Entre las verduras destacó el repollo, el brócoli, la calabaza y el zapallo, mientras que entre las frutas remarcó la importancia de los cítricos.

El impacto del estrés y la falta de luz solar

Durante la entrevista también habló sobre la relación entre el invierno, el estado de ánimo y la inflamación corporal.

“Para mí va más a la inflamación articular”, dijo al referirse a la creencia de que la humedad afecta al cuerpo. También explicó que el estrés sostenido puede generar cambios físicos, como inflamación abdominal y del rostro.

A esto se suma la falta de luz solar, que según indicó impacta directamente en el bienestar general.

Sedentarismo en invierno

La reducción de las horas de luz también modifica las rutinas cotidianas.

“Disminuye la actividad física, aumenta el sedentarismo y la gente dice: ‘Me subí diez kilos en invierno'”, expresó. Incluso resumió ese comportamiento con una frase que despertó sonrisas en el estudio: “Hacemos vida de oso, invernamos”.

La especialista recordó que mantener algún nivel de movimiento es clave para la salud física y emocional.

Mundial: cómo disfrutar sin excesos

Sobre las reuniones para ver partidos de fútbol o compartir con amigos, Beramendi aclaró que no está en contra de estos encuentros, pero recomendó prestar atención a las elecciones alimentarias.

“Siempre se recomienda que si vamos a comer no hagamos otra actividad“, señaló, al explicar que mirar televisión favorece el consumo excesivo.

También aconsejó reducir la cantidad de embutidos y snacks y separar las comidas del alcohol. “Lo ideal es comer primero, esperar una hora y después tomar alcohol”, indicó.

Finalmente, remarcó que compartir una comida es parte de la cultura argentina, aunque invitó a encontrar un equilibrio. “La comida es parte de nuestra cultura, pero podemos elegir otras opciones también. Lo importante es compartir”, concluyó.

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