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Lo que debía ser una noche de alegría por un nuevo triunfo de la Selección Argentina terminó con corridas, momentos de temor y un importante operativo policial en Pico Truncado. En plena celebración por la victoria del combinado nacional frente a Suiza en el Mundial 2026, un incidente con un arma de fuego alteró el clima festivo en Plaza San Martín y obligó a la intervención conjunta de efectivos de la Policía de Santa Cruz y personal de Gendarmería Nacional.
Según pudo saber La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas y lo consignado por medios locales, el hecho ocurrió pasadas la 1:30 de la madrugada del domingo, cuando numerosos vecinos permanecían reunidos en el tradicional paseo público celebrando el resultado deportivo. En ese contexto, varios asistentes alertaron a las autoridades sobre la presencia de un grupo de jóvenes que protagonizaba un altercado y que, según los testimonios recogidos, uno de ellos había extraído un arma de fuego para apuntar contra otra persona.
Tras recibir el llamado de emergencia, efectivos policiales se dirigieron inmediatamente a la zona de Hipólito Yrigoyen y Mariano Moreno. De acuerdo con la información aportada por los testigos, los tres sospechosos ya se retiraban del lugar en dirección a las calles 9 de Julio y Alem.
Con el apoyo de personal de Gendarmería Nacional, las fuerzas de seguridad lograron interceptar al grupo. Dos de los involucrados, de 21 y 30 años, fueron identificados y sometidos a un palpado preventivo que no arrojó resultados positivos, ya que no portaban ningún arma entre sus pertenencias. En consecuencia, ambos pudieron retirarse del lugar. Sin embargo, el tercer integrante decidió escapar a pie, dando inicio a una persecución por distintas calles de la ciudad.
Antes de ser reducido por Gendarmería, el sospechoso arrojó un objeto que luego fue identificado como un arma de fuego calibre 22. Según información obtenida por medios locales, el joven fue perseguido hasta las inmediaciones de la Escuela Especial N° 3. Durante la fuga, al advertir que era alcanzado por los gendarmes, arrojó un objeto al suelo y continuó corriendo algunos metros más.
Finalmente fue reducido y detenido por el personal de la fuerza federal. Al inspeccionar el lugar donde había descartado el elemento, los efectivos comprobaron que se trataba de una pistola calibre .22 marca Bersa de color negro. Junto al arma también se encontró un teléfono celular encendido con la pantalla dañada, el cual quedó secuestrado para ser incorporado a la investigación.
Posteriormente trabajó en el lugar personal de la División Gabinete Criminalístico, que realizó las pericias correspondientes. Además, los investigadores detectaron una cámara de seguridad instalada en una vivienda cercana, cuyas imágenes podrían aportar información clave para reconstruir la secuencia de los hechos.
El Juzgado de Instrucción ordenó las diligencias de rigor mientras avanza la investigación para determinar las responsabilidades penales. El sospechoso detenido fue identificado como un joven de 22 años de apellido Bordón. Luego de su aprehensión fue trasladado al hospital local para cumplir con la revisión médica de rutina y posteriormente alojado en la Comisaría Primera, donde quedó a disposición del Juzgado de Instrucción N° 1.
Por disposición judicial, una vez cumplidos los plazos procesales correspondientes, el joven recuperó la libertad tras fijar domicilio, aunque continúa vinculado a la causa mientras se desarrollan nuevas medidas investigativas.
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