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En el marco de una causa caratulada preventivamente como desobediencia judicial y lesiones, personal de la División de Investigaciones (DDI) de Pico Truncado local llevó adelante un operativo de alto impacto en un inmueble emplazado sobre la calle Mata Negra. La medida, que incluyó una orden de allanamiento, requisa personal y el posterior secuestro de un rodado, marca un nuevo capítulo en un expediente que sigue de cerca el Juzgado de Instrucción N.º 1 de la ciudad petrolera.
En los tribunales de la provincia, los delitos que combinan la agresión física con la violación de medidas cautelares encienden una luz de alerta inmediata. No se trata simplemente de un altercado entre particulares; cuando un ciudadano desoye una prohibición de acercamiento, una restricción de contacto o cualquier otra directiva emanada de un estrado judicial, el conflicto escala de nivel y se convierte en un desafío directo al orden público. En este contexto, el magistrado interviniente, secundado por la secretaría penal de instrucción, no dudó en firmar la orden de rigor para avanzar sobre el terreno y recabar elementos probatorios concretos.
El procedimiento concretado en la calle Mata Negra requirió de una logística precisa por parte de los investigadores. Según pudo saber La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas, en la requisa, los efectivos no solo inspeccionaron el interior de la propiedad, sino que focalizaron sus recursos en dar con un Cheverolet Corsa directamente vinculado a la investigación. El vehículo en cuestión se encontraba en poder de un hombre mayor de edad, quien fue debidamente identificado en el lugar por el personal policial, quedando formalmente notificado de su sujeción a las directivas que emane la sede judicial.
El secuestro formal del rodado representa un avance significativo para la causa. En el fuero penal, la incautación de bienes materiales resulta fundamental para reconstruir la dinámica de los hechos denunciados y sostener la acusación fiscal en las etapas sucesivas del proceso. El automóvil quedó a disposición del juzgado, donde ahora se evaluarán las pericias y los testimonios complementarios para definir la situación procesal del imputado
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