Your browser doesn’t support HTML5 audio
Un complejo episodio de salud mental y violencia familiar movilizó a distintas las áreas de seguridad y asistencia en la ciudad de Pico Truncado, en la madrugada de este lunes. Todo comenzó alrededor de las 22:35 horas, cuando el Centro de Monitoreo solicitó el desplazamiento de efectivos a una vivienda de la calle Viamonte por una situación de conflicto.
Al llegar al lugar, los uniformados fueron recibidos por un hombre de 56 años, quien relató haber discutido con su hijo adolescente. El joven de 16 años se mostró desde el inicio agresivo y desafiante, llegando incluso a intentar agredir a su padre. Ante la gravedad del cuadro, se solicitó la intervención inmediata del área de Niñez y personal del Hospital Distrital.
Los profesionales intentaron establecer un diálogo sin éxito, por lo que se le administró un calmante con el fin de estabilizarlo temporalmente y fue resguardado en principio por su hermana mayor. Sin embargo, cerca de la 01:00 horas se recibió una nueva alerta: el menor manifestaba claras intenciones de atentar contra su propia vida.
Al regresar al domicilio, la presencia policial desencadenó nuevamente una reacción hostil del joven. Con el consentimiento expreso de su progenitor y bajo el principio de la fuerza mínima y necesaria, se procedió a su reducción para proteger su integridad física y la del personal interviniente.
Inmediatamente llegó el móvil sanitario que lo trasladó a las instalaciones del centro de salud. Allí fue alojado en la sala, donde recibió asistencia psiquiátrica y se le aplicó sedación intravenosa conforme al certificado médico oficial.
El caso quedó a disposición de la secretaría penal y de la secretaría de familia. La jueza a cargo dispuso, con anuencia del magistrado interviniente, que el menor permanezca custodiado en el centro asistencial según lo establecido en el oficio judicial correspondiente, a la espera de nuevas resoluciones.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia

