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Un importante operativo policial se desarrolló en las últimas horas en la ciudad de Pico Truncado, donde personal de investigaciones llevó adelante un allanamiento en el marco de una causa judicial por lesiones calificadas. El procedimiento, que tuvo lugar en el barrio Fonavi, derivó en el secuestro de una gran cantidad de teléfonos celulares, dispositivos electrónicos, armas blancas y también sustancias vinculadas al narcotráfico.

La diligencia fue ejecutada por efectivos de la División de Investigaciones (DDI), con conocimiento e intervención del Juzgado de Instrucción N.º 1 de Pico Truncado, actualmente a cargo del juez subrogante Marcelo Nievas Figueroa. La medida contó además con la actuación de la Secretaría de Instrucción, encabezada por Lorena González.

Según se informó oficialmente, el allanamiento se llevó adelante como parte de una investigación judicial vinculada a un hecho de lesiones calificadas, cuya causa se encuentra en pleno proceso de instrucción.

Durante el procedimiento, los investigadores realizaron una exhaustiva requisa del inmueble señalado en la orden judicial. Como resultado de esa tarea se logró el secuestro de un total de 45 teléfonos celulares, una cifra que llamó particularmente la atención de los investigadores debido al volumen de dispositivos encontrados en el lugar.

Además, fueron incautadas cinco armas blancas y una amplia variedad de equipos tecnológicos considerados de interés para la investigación. Entre los elementos secuestrados se encontraban computadoras, cámaras, consolas de videojuegos, dispositivos de almacenamiento digital y otros equipos electrónicos que ahora serán sometidos a análisis pericial.

Fuentes vinculadas al procedimiento indicaron que varios de estos objetos no pudieron ser asociados a propietarios que acreditaran su procedencia, motivo por el cual quedaron bajo custodia judicial para determinar si podrían estar relacionados con otros hechos delictivos.

Sin embargo, uno de los hallazgos que generó mayor atención se produjo durante la inspección de distintos sectores del inmueble, cuando los efectivos encontraron una sustancia compacta de color blanco.

El material fue sometido a un test orientativo que arrojó resultado positivo para cocaína. Además, en el mismo procedimiento se hallaron 137 semillas de marihuana.

Ante esta situación, y en cumplimiento de los protocolos legales vigentes, se dio inmediata intervención a la Sede Fiscal Descentralizada de Caleta Olivia. La fiscal auxiliar de turno dispuso el secuestro de la sustancia y de las semillas para su posterior análisis y eventual incorporación a una causa vinculada a infracciones a la Ley Nacional de Estupefacientes.

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