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Un operativo especial de seguridad se desplegó este lunes en el centro de la provincia de Santa Cruz tras el hallazgo de una munición militar de gran calibre en jurisdicción de Comandante Luis Piedra Buena.

El procedimiento, de carácter preventivo y altamente técnico, estuvo a cargo de personal especializado de la Policía de Santa Cruz y Bomberos, y se desarrolló bajo estrictos protocolos debido al potencial riesgo que implica este tipo de material bélico.

El hecho generó atención no solo por la magnitud del elemento encontrado, sino también por el despliegue de recursos y la intervención de autoridades de alto rango. Según se informó oficialmente, se trató de una munición de artillería de 155 milímetros, un proyectil utilizado habitualmente en sistemas de artillería pesada y que, aun cuando pueda ser clasificado de manera preliminar como inerte, representa un riesgo significativo si no se manipula conforme a normas específicas de seguridad.

Según pudo saber La Opinión Austral, el operativo se concretó en inmediaciones del kilómetro 8 de la Ruta Provincial Nº 288, una vía clave que conecta distintos puntos del centro santacruceño y que es transitada a diario por vecinos y transportistas. Por orden directa del Superintendente de Bomberos, se conformó una comitiva técnica que se trasladó hasta el lugar del hallazgo. La misma estuvo encabezada por el comisario mayor Guenchor Francisco Javier, junto a especialistas de la División Explosivos, entre ellos el sargento primero Cruz y el sargento primero Leyria, personal con formación específica en este tipo de intervenciones.

El objeto siendo subido a un móvil para su traslado. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

Una vez en el sitio, los especialistas realizaron una inspección minuciosa del proyectil para determinar su estado general y descartar riesgos inmediatos para la población. Estas tareas iniciales resultan clave en este tipo de procedimientos, ya que permiten establecer si el material presenta carga activa, deterioro estructural o cualquier otro factor que pueda derivar en una situación de peligro.

Confirmadas las condiciones para avanzar, se procedió al levantamiento y estiba del proyectil, que fue cargado de manera segura en una unidad especialmente destinada para este tipo de traslados. El traslado se realizó bajo custodia y siguiendo protocolos de seguridad reforzados, minimizando cualquier posibilidad de incidente durante el desplazamiento por la ruta.

El material fue finalmente llevado hasta la ciudad de Río Gallegos, donde quedó resguardado en los depósitos de la División Explosivos. Allí permanecerá bajo estrictas normas de seguridad, a la espera de que se activen los protocolos correspondientes para su destrucción definitiva, un proceso que también requiere planificación, personal especializado y condiciones controladas.

Desde las fuerzas intervinientes remarcaron que el operativo se desarrolló sin inconvenientes y que en ningún momento existió riesgo para terceros.

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