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Lo que comenzó como un control preventivo en la puerta de un local nocturno terminó en un procedimiento con intervención de la Justicia Federal, un hombre detenido y el secuestro de marihuana. El episodio ocurrió durante la madrugada del sábado en Piedra Buena y dejó en evidencia cómo una situación aparentemente rutinaria puede escalar rápidamente.

Todo se desencadenó cuando personal de la División Investigaciones y Narcocriminalidad fue convocado a colaborar en un operativo en las inmediaciones del local nocturno Black Bar, ubicado sobre la avenida Ibáñez. En el lugar, un efectivo policial que cumplía tareas adicionales realizaba controles preventivos a quienes ingresaban al establecimiento, una práctica habitual para evitar el ingreso de elementos prohibidos.

En ese contexto, cuatro hombres se acercaron al acceso del local. Tres de ellos accedieron sin inconvenientes al control, exhibiendo su documentación y permitiendo el palpado preventivo. Sin embargo, el cuarto integrante del grupo adoptó una actitud distinta: se negó a ser requisado, argumentando que primero iba a fumar.

Ese comportamiento llamó la atención del personal policial, que decidió intervenir. Al notar su nerviosismo, los efectivos le indicaron que el control se realizaría de igual manera. Según pudo saber La Opinión Austral, fue entonces cuando el propio hombre reconoció que llevaba entre sus prendas “varios porros”.

Lejos de colaborar, la situación se tensó aún más. Al ser informado de que sería demorado, el individuo se tornó agresivo y arrojó un frasco blanco hacia el patio delantero de una vivienda lindante al local nocturno. La reacción obligó a los policías a reducirlo y esposarlo en el lugar para evitar mayores incidentes.

A partir de allí, se activó el protocolo correspondiente. Se dio intervención a la Unidad Fiscal de Río Gallegos, que ordenó la realización de distintas diligencias, entre ellas el acta de requisa personal, el allanamiento del sector donde fue descartado el elemento y el secuestro de la sustancia.

Con la colaboración del personal especializado, se llevó a cabo el pesaje y el test orientativo de campo, que arrojó resultado positivo para cannabis sativa. En total, la sustancia secuestrada alcanzó un peso de 1,9 gramos. Además, se procedió al secuestro del teléfono celular del implicado, identificado como Aranda, medida que también fue informada a la autoridad judicial.

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