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Las fuerzas de seguridad y el sistema sanitario de Río Gallegos debieron articular sus esfuerzos para salvar una vida en una situación al límite. El epicentro del conflicto tuvo lugar en una de las esquinas más transitadas de la ciudad, donde la correcta aplicación de los protocolos de mediación y la Ley de Salud Mental evitó lo que pudo haber sido un desenlace fatal.
El suceso fue reportado a primera hora en las instalaciones del Apart Hotel Austral, ubicado en la intersección de la avenida Néstor Kirchner y la calle Federico Sphur. En el tercer piso del establecimiento, un huésped de aproximadamente 39 años comenzó a manifestar signos de una severa descompensación emocional. La rápida llegada de los efectivos de la Comisaría Segunda permitió evaluar la complejidad de la escena: el hombre se encontraba alterado, hiperactivo y amenazaba con autolesionarse. Ante este panorama, los uniformados procedieron a la evacuación preventiva de un sector del edificio para garantizar la seguridad de los demás ocupantes y disponer el terreno para los especialistas.
En diálogo exclusivo con La Opinión Austral, el comisario Elbio Ramírez, Jefe del Equipo de Negociación Policial brindó precisiones escalofriantes pero esperanzadoras sobre los primeros minutos del operativo: “nos encontramos en la avenida Néstor Kirchner y calle Federico Sphur, más precisamente en el hotel en el tercer piso, donde efectivos de la Comisaría Segunda intervinieron por un hombre de 39 años de edad aproximadamente que se encontraba alterado, en una situación bastante nervioso, muy hiperactivo y que manifestaba por momentos la intención de quitarse la vida. Ante esta situación, tomaron la determinación de evacuar parte del hotel y activar el protocolo operativo estándar para situaciones de crisis donde interviene el equipo de negociación para la resolución verbal de estos casos”.
La clave del operativo radicó en la paciencia y en el abordaje profesional por encima del uso de la fuerza física. Con la llegada de los mediadores policiales y el apoyo del personal médico del Hospital Regional de Río Gallegos, comenzó una minuciosa tarea de desescalada verbal. Respecto al desarrollo de ese diálogo a puerta cerrada, Ramírez sostuvo: “Fuimos con el equipo de negociación, intervenimos y comenzamos a entablar un diálogo con este hombre, quien empezó a manifestarnos que estaba pasando por un mal momento personal. Hasta el momento no sabíamos si la persona tenía algún padecimiento de salud mental o no, por lo que tuvimos que activar también parte del protocolo de la Ley de Salud Mental, donde interviene el equipo médico del Hospital Regional que estaba en el lugar. Finalmente, fue trasladado en ambulancia para que se le realice el triage médico correspondiente respecto a esta característica”.
El trabajo de contención se extendió durante minutos vitales en los que cada palabra pronunciada por los especialistas contaba. Afortunadamente, la empatía y la precisión técnica lograron calmar la ansiedad del sujeto. Al reconstruir el tramo final de la negociación, el comisario relató: “Hacia el final de las conversaciones y de la intervención verbal que fuimos trabajando, la persona comenzó a calmarse, se mostró colaborativa dentro de lo posible, armó sus bolsos y se retiró del hotel con nosotros. No hay personas lesionadas; él tampoco parecía estar lesionado, aunque sí muy afectado. Todos los protocolos a nuestro alcance, tanto de policía como de Ley de Salud Mental, se activaron y aplicaron en la medida de lo posible por parte de la Comisaría Segunda, acompañando nosotros desde la resolución verbal”.
Una vez puesto a resguardo el huésped y derivado en la ambulancia hacia el centro asistencial para su correspondiente evaluación interdisciplinaria, la actividad en el establecimiento no se detuvo, trasladándose la atención hacia el ámbito técnico-legal. En relación con las diligencias posteriores, Ramírez remarcó: “Hasta el momento no tenemos más novedades al respecto. En lo que respecta al ámbito judicial, la división Comisaría Segunda junto con Criminalística se encuentran trabajando dentro del hotel en las pericias de la habitación, todo lo cual será elevado a la justicia. Le agradezco a todos por estar atentos a esta información y por divulgar esta parte de la intervención verbal para padecimientos de salud mental”.
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