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Una situación de inquietud y prevención alteró la rutina del casco urbano de Río Gallegos durante las últimas horas de la tarde de este martes. Los ocupantes de un complejo de departamentos ubicado en la calle Muratore al 100 debieron solicitar la presencia urgente de las fuerzas de seguridad tras advertir la presencia de una intensa y extraña emanación con aroma a solvente y combustible que comenzaba a propagarse por los ambientes de las viviendas.
El procedimiento de auxilio se puso en marcha entre las 18:10 y las 18:30 horas, luego de que un llamado al comando radioeléctrico alertara sobre la anomalía en el inmueble signado con el número 122 de la mencionada arteria céntrica. Frente a la posibilidad de una acumulación de vapores inflamables o una fuga en las redes del sector, se comisionó de inmediato a una dotación de la División Cuartel 1° de Bomberos de la Policía de Santa Cruz.
Al arribar al lugar del hecho en forma conjunta con efectivos de la División Comando de Patrullas, los agentes procedieron a asegurar el perímetro de la calle Muratore e ingresaron a las instalaciones para iniciar la inspección técnica correspondiente. Equipados con instrumental de medición e inspección visual, los bomberos recorrieron los pasillos y los interiores del complejo habitacional para rastrear el origen exacto del fluido olfativo.
Durante la revisión de la infraestructura sanitaria y de desagüe, el personal especializado constató la presencia de una emanación leve de solvente en la rejilla de piso de uno de los sectores. Según pudo saber La Opinión Austral, de inmediato, los peritos enfocaron las tareas en verificar las cámaras sépticas y las tuberías principales para descartar una peligrosa concentración de gases que pudiera representar un riesgo de explosión o intoxicación para las familias residentes.
Tras un exhaustivo chequeo de los niveles de permeabilidad y ventilación en el pozo y la red cloacal, los bomberos confirmaron la ausencia total de acumulación de componentes volátiles peligrosos en la estructura. Una vez neutralizado cualquier indicio de amenaza y tras verificar que las condiciones de seguridad en el inmueble eran óptimas, los efectivos brindaron pautas precisas de ventilación y aireación a los habitantes del lugar para lograr la evacuación completa de los residuos olfativos.
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