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La ausencia de Gabriel Mileca ya no se mide en horas sino en semanas, y ese paso del tiempo pesa cada vez más en el ánimo de su familia y de quienes siguen de cerca el caso en Río Gallegos. Este jueves se cumplieron 19 días desde la última vez que fue visto el trabajador de Distrigas, y aunque la búsqueda sigue en marcha, el clima que rodea el operativo es muy distinto al de las primeras jornadas.

Mileca, con pasado laboral en Vialidad y en el área de Pesca de la provincia, falta de su hogar desde el 10 de enero. Fue visto por última vez en inmediaciones de la Escuela de Policía, en las afueras de la capital santacruceña. Desde un primer momento, su ausencia generó preocupación adicional debido a que se había ausentado de un centro de salud mental, un dato que activó protocolos de búsqueda y un despliegue importante de recursos.

No se sabe nada de Gabriel Mileca desde el 10 de enero.

El impacto emocional es evidente. En las últimas horas se conoció que la esposa de Mileca decidió desactivar el grupo de WhatsApp que se había creado para coordinar la búsqueda, intercambiar datos y canalizar la colaboración de vecinos. A través de un mensaje, explicó que necesita “un poco de paz” para poder atravesar una situación atravesada por la incertidumbre. El gesto grafica el nivel de desgaste que implica sostener día tras día la espera sin respuestas concretas.

Pese a ese clima, las tareas de búsqueda continúan. Durante la jornada de este jueves, Protección Civil difundió un parte de prensa en el que indicó que sigue abocada al operativo junto a la Policía de Santa Cruz. Según ese informe, se realizaron recorridas y rastrillajes en distintos puntos de Río Gallegos, además de la distribución de folletería informativa en Güer Aike, Chimen Aike y en la localidad de Comandante Luis Piedra Buena, ampliando así el radio de difusión.

La zona donde fue visto por última vez Mileca. FOTO: JOSÉ SILVA/LA OPINIÓN AUSTRAL

El dispositivo abarcó vías terrestres, aéreas y acuáticas, en un despliegue que incluyó la totalidad de la costanera de la capital, Punta Loyola, alcantarillas de la Ruta Nacional 3, la estancia Cabo Buen Tiempo y diferentes zonas urbanas y sectores abandonados. En estas tareas participaron distintas áreas de la fuerza policial y el Cuerpo de Guardapescas, dependiente del Ministerio de Producción, Comercio e Industria, un dato que muestra la magnitud territorial que se intenta cubrir.

Efectivos adentrados en las frías aguas, en busca de Gabriel Mileca. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

Sin embargo, la ausencia de resultados concretos después de casi tres semanas profundiza la angustia. La familia sigue aferrada a cualquier dato que pueda reactivar la esperanza, mientras enfrenta el desgaste emocional que implica no saber dónde está un ser querido.

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