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Uno de los capítulos más oscuros y estremecedores en la historia de la jurisprudencia y la memoria social de Río Gallegos sumará este martes un momento de alta trascendencia procesal.

En las instalaciones del Tribunal Superior de Justicia, la causa conocida públicamente como la “Casa del Horror” ingresará en una fase de revisión técnica determinante cuando el Máximo Tribunal de la provincia escuche los planteos de las partes en el marco de la instancia de casación interpuesta contra las condenas dictadas contra los responsables del sistemático calvario sufrido por tres hermanos menores de edad.

Una de las primeras tapas que destapó el caso.

Según confirmaron fuentes con acceso a los estrados judiciales a La Opinión Austral, la audiencia de casación fue fijada para las primeras horas de la tarde de este martes 3 de noviembre de 2026.

Fuentes consultadas por este diario indicaron que el acto procesal se desarrollará pasadas las 14:00 horas en la histórica sede del Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz, emplazada en la intersección estratégica de la avenida Presidente Néstor Kirchner y la calle Chacabuco, en el centro de Río Gallegos.

La condenada tras ser detenida por la Policía. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

La convocatoria judicial busca revisar la sentencia emitida en agosto de 2024 por la Cámara Oral de la Primera Circunscripción Judicial de Santa Cruz.  Tal como lo informó La Opinión Austral, en aquel fallo bisagra, los magistrados condenaron a Roxana V. -madrastra de los pequeños- a la pena de 12 años de prisión de cumplimiento efectivo, mientras que a David F. -padre biológico de las víctimas- le impusieron una sanción de 7 años de cárcel.

Ambos fueron hallados autores penalmente responsables de los delitos de lesiones graves agravadas por amenazas, alevosía y sistemáticos malos tratos. Es preciso señalar que la reserva de las filiaciones completas de los condenados responde a una estricta disposición legal orientada a tutelar de manera absoluta la identidad, la intimidad y la integridad emocional de las víctimas.

El hombre tras ser detenido por las autoridades. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

Es necesario remarcar la naturaleza jurídica de la jornada: en la audiencia de casación no se vuelve a juzgar el hecho desde cero, no se receptan testimonios de testigos ni se reabren debates sobre culpabilidades e inocencias como ocurre en los juicios orales y públicos.

Se trata de un recurso de revisión estrictamente técnico donde las partes intervinientes -la fiscalía de cámara, los defensores de los imputados y la querella- dispondrán de una exposición oral acotada para fundamentar si existieron errores de derecho, vicios procesales o fallas en la aplicación de la ley al momento de dictarse el fallo de 2024, tras lo cual los vocales del Tribunal quedarán en condiciones de resolver si ratifican, modifican o anulan las penas impuestas.

Roxana V., su abogado Darío Mosso, David F y su defensor Juan Botik. FOTO: LEANDRO FRANCO/LA OPINIÓN AUSTRAL

El trasfondo que originó este largo derrotero judicial se remonta al duro invierno de 2021, en pleno contexto de aislamiento y restricciones sanitarias por la pandemia de coronavirus. El horror contenido a puertas cerradas salió a la luz cuando los tres hermanitos -que al momento del juzgamiento contaban con 10, 12 y 13 años- lograron consumar un desesperado escape de la vivienda familiar y corrieron en busca de refugio e auxilio hacia una comisaría cercana.

La ventilación de los tormentos durante el juicio oral y las reveladoras declaraciones prestadas en la contención de la cámara Gesell expusieron ante la opinión pública escenas de indescifrable crueldad doméstica: tal como lo informó La Opinión Austral en su momento se habló de confinamiento forzado, reiteradas amenazas de muerte, brutales golpizas propinadas con cinturones y caños metálicos, quemaduras infligidas intencionalmente con encendedores y aplicadores de silicona caliente, mordeduras corporales graves y la aberrante obligación de ingerir sus propios desechos corporales y vómitos.

Tras el rescate, los menores quedaron bajo el abrigo y resguardo de una tía materna y el acompañamiento permanente de equipos interdisciplinarios de contención social para iniciar el complejo proceso de sanación de las secuelas físicas y psicológicas.

La audiencia en el Tribunal Superior de Justicia concentrará las miradas de toda la sociedad riogalleguense. A más de cinco años de la fuga que rompió el cerco de violencia doméstica, esta nueva audiencia será relevante para toda la comunidad.

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