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La muerte de Rodrigo “Cokito” Oyarzo, un caso que sacudió a Río Gallegos y dejó una profunda marca en la comunidad, vuelve a instalarse en el centro del debate judicial. El próximo 21 de abril, el Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz analizará el recurso de casación presentado por la familia de la víctima, que cuestiona la condena de cinco años de prisión dictada contra el ex inspector de Tránsito municipal, Jorge Vera.

La audiencia, prevista para las 10 de la mañana en el SUM del máximo tribunal provincial, se perfila como una instancia clave. Allí no solo se pondrá bajo revisión la pena impuesta, sino también la calificación legal del hecho, un punto que desde el inicio generó controversia entre las partes y dentro del propio tribunal que dictó la sentencia en octubre de 2024.

En aquel fallo, la Cámara Oral de Río Gallegos consideró a Vera autor de homicidio imprudente cometido por vehículo automotor, agravado por temeridad y violación de señales de tránsito, en concurso ideal con lesiones graves. Sin embargo, la resolución no fue unánime. Los jueces Jorge Yance y Marcelo Bersanelli sostuvieron que no existió intención directa, mientras que la magistrada María Alejandra Vila entendió que la conducta debía encuadrarse como homicidio con dolo eventual, una figura que implica una mayor gravedad penal.

Esa diferencia de criterios es, precisamente, uno de los ejes centrales del recurso presentado por la querella, integrada por los abogados Karen Cader y Matías Solano. La familia de Oyarzo había solicitado una condena de 20 años.

Del otro lado, la defensa de Vera, a cargo del abogado Jesús María Moroso, sostiene una postura opuesta. Considera que la pena de cinco años ya se encuentra en el límite superior previsto para el delito de homicidio imprudente.

“Cokito” trabajando en su taller mecánico. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

Paola Stout, cuñada de la víctima, expresó el dolor y la expectativa que rodean esta nueva instancia judicial. “La vida de Cokito no la devuelven, pero sí tiene que tener justicia por lo que le hicieron y para que no vuelva a pasar nunca más. Justicia por Cokito. Se me parte el alma por no poder estar, porque tengo que volver el lunes con mi hija a Comodoro por cuestiones de salud, pero mi corazón y mi alma están ahí por mi gordo, porque Cokito merece tener justicia”, manifestó en declaraciones a La Opinión Austral este sábado.

En su testimonio también dejó entrever la desconfianza que atraviesa a la familia tras el fallo anterior. “Esperemos que la Justicia no nos dé vuelta la cara otra vez, que sea digna, no cobarde, y le den a Vera lo que merece”, agregó, en una declaración cargada de emoción y reclamo

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