Your browser doesn’t support HTML5 audio
En las rutas santacruceñas, la prevención juega un rol clave. En ese contexto, un operativo de rutina de la Policía Caminera derivó en un procedimiento que puso bajo la lupa una posible infracción vinculada a la caza furtiva.
Según pudo saber La Opinión Austral, el hecho ocurrió durante la tarde del viernes, alrededor de las 14 horas, cuando personal de la División Unidad Operativa Caminera Tres Cerros realizaba patrullajes en zona rural, bajo los lineamientos de la Dirección General de Policía Caminera. El recorrido se desarrollaba sobre la Ruta Provincial 87, en cercanías del empalme con la Ruta Nacional 3, cuando los efectivos detectaron una situación que llamó su atención.
En el paraje conocido como La Chichi, los uniformados observaron una camioneta blanca detenida, con sus puertas abiertas, mientras uno de los ocupantes manipulaba lo que, a simple vista, parecía ser un arma larga dentro de una funda. La escena motivó la inmediata intervención del móvil policial, que decidió realizar un seguimiento preventivo.
La interceptación se concretó minutos más tarde en la estación de servicio de Tres Cerros, donde los efectivos procedieron a identificar a los ocupantes del vehículo. Se trataba de cuatro hombres mayores de edad, oriundos de Caleta Olivia, quienes transportaban dos armas largas: una carabina calibre .22 marca Winchester y otra calibre .223 marca Savage.
En el marco de las facultades que otorga la Ley de Seguridad Pública Provincial, el personal policial solicitó la documentación tanto del rodado como de las armas. Además, se realizaron consultas a través del Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (SIFCOP), con el objetivo de verificar posibles pedidos de captura o irregularidades. Los resultados fueron negativos, lo que descartó, en principio, la existencia de delitos vinculados a la tenencia ilegal.
Sin embargo, el procedimiento no terminó allí. Durante la inspección visual del vehículo, los efectivos advirtieron la presencia de manchas rojizas en la caja de la camioneta. Si bien no se encontraron animales en ese momento, el indicio despertó sospechas en relación a una posible actividad de caza reciente.
Consultados al respecto, los ocupantes del rodado manifestaron que dichas manchas correspondían a salidas anteriores al campo, donde habrían cazado guanacos. Esta declaración, si bien no configura por sí sola una infracción, abre el interrogante sobre el cumplimiento de la normativa vigente en materia de fauna silvestre. Tras completar las verificaciones y no detectarse irregularidades inmediatas en la documentación, los hombres continuaron su marcha.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia

