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Una agradable y cálida tarde de primavera que prometía ser de esparcimiento familiar en las afueras de la capital santacruceña mutó de manera imprevista en un escenario de máxima tensión, angustia y desesperación.

Un amplio y complejo operativo de rastrillaje se desplegó durante la jornada de este domingo en la zona rural de Palermo Aike, más precisamente en el sector conocido como La Toma, luego de que se emitiera un alerta por la desaparición de dos menores de edad que habrían caído a las caudalosas y frías aguas del río, motivando una movilización contrarreloj de las fuerzas de seguridad y de rescate de la provincia.

El episodio se desencadenó en momentos en que una importante cantidad de vecinos de Río Gallegos decidió aprovechar las excelentes condiciones meteorológicas y las inusuales buenas temperaturas dominicales para trasladarse hacia la vera de los cursos de agua de la región, una postal clásica de los fines de semana de descanso en el sur argentino. Sin embargo, la jornada recreativa se quebró abruptamente cuando se activaron los protocolos de emergencia ante la presunta caída de dos chicos al cauce hídrico.

De acuerdo con la información preliminar recabada por La Opinión Austral a partir de fuentes policiales consultadas en el lugar de los hechos, el alerta movilizó de inmediato a los uniformados de la Unidad Operativa Güer Aike, quienes acudieron raudamente al sector costero para verificar la situación y coordinar las primeras medidas de contención y rastreo.

Dada la complejidad del terreno y las características propias de las corrientes en esa zona de la geografía santacruceña, el comando preventivo requirió la asistencia urgente de personal especializado. Minutos más tarde se sumó al operativo el Grupo Especial de Rescate y Salvamento (GERS) dependiente de la Dirección General de Bomberos de la Policía de Santa Cruz, cuyos buzos tácticos y rescatistas comenzaron a peinar la superficie y las márgenes del río en una carrera contra reloj frente al avance de las horas de luz solar.

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