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Un despliegue estratégico de alto impacto llevado a cabo entre el martes y el jueves por divisiones especiales de la Policía de Santa Cruz en Puerto San Julián combinó controles de paquetería, inspecciones en la terminal de ómnibus y la infalible labor de los canes detectores, logrando la captura de una persona con pedido de captura federal y el secuestro de cocaína oculta en un micro de larga distancia.
La intervención se inscribe en los lineamientos preventivos impartidos por la superioridad y estuvo a cargo de agentes especializados dependientes del Departamento de Investigaciones del Delito Organizado Zona Centro, a través de la División de Investigaciones de Puerto San Julián. Las tareas se desplegaron de manera simultánea en puntos neurálgicos de la ciudad portuaria, abarcando controles específicos de paquetería sobre la emblemática Ruta Nacional 3 y un minucioso monitoreo en la terminal local de ómnibus durante las jornadas transcurridas entre el martes y el jueves.
Los investigadores utilizaron diversas herramientas sistémicas orientadas a la detección de individuos sobre los que recayeran medidas cautelares vigentes. Gracias a este entrecruzamiento de datos, los efectivos lograron identificar y notificar a una persona que era intensamente buscada por la Justicia, pesando sobre ella un pedido de detención emitido por un Tribunal Oral Federal con asiento en la provincia de Río Negro.
Ante el hallazgo, la respuesta judicial fue inmediata: el magistrado interviniente dispuso que se habilitara de forma urgente un espacio adecuado para recibirle una declaración a través de Zoom, agilizando así los trámites procesales de rigor.
Según pudo saber La Opinión Austral, durante una de las requisas efectuadas en las instalaciones de la terminal de ómnibus, uno de los perros detectores de narcóticos realizó una marcación precisa en el interior del baño de un colectivo de línea. Tras la inspección minuciosa, los uniformados constataron la presencia de un envoltorio de polietileno que contenía clorhidrato de cocaína, dándose inmediata intervención a la Sede Fiscal Descentralizada Federal de Caleta Olivia para labrar las actuaciones correspondientes.
La magnitud de los procedimientos requirió un trabajo mancomunado e interagencial que contó con la valiosa colaboración del personal de la División Trata de Personas Zona Centro y la DDI, destacándose especialmente el protagonismo operativo de los canes Enzo, Anubis, Aika, Bruno, Saya y Luca, cuyas intervenciones tácticas resultaron determinantes para el éxito de las diligencias
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