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La comunidad de Puerto Deseado atraviesa horas de profundo dolor tras conocerse el fallecimiento de un bebé de apenas dos meses de vida, ocurrido en los últimos días en la localidad portuaria. El caso, que generó conmoción y una inmediata intervención judicial por tratarse inicialmente de una “muerte dudosa”, fue esclarecido luego de las pericias correspondientes: la autopsia determinó que el deceso se produjo como consecuencia de un accidente, sin que existan signos de violencia ni responsabilidad penal de terceros.
El episodio salió a la luz en las últimas horas, cuando el personal médico del hospital local certificó el fallecimiento del menor y, conforme a los protocolos vigentes, dio aviso a la Justicia ante la necesidad de descartar cualquier hipótesis delictiva. A partir de esa notificación, se activaron una serie de procedimientos ordenados por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil, Comercial, Laboral, de Familia y Minería de Puerto Deseado, que en esta oportunidad actúa bajo la subrogancia de la conjueza Nancy Piutrillán, a cargo del Juzgado de Instrucción Penal y Juvenil.
Desde el primer momento, la investigación se desarrolló con extrema cautela y sensibilidad, teniendo en cuenta la edad de la víctima y el impacto emocional que un hecho de estas características provoca en el entorno familiar y en la comunidad en general. Fuentes judiciales consultadas indicaron que se dispuso la realización de una autopsia médico-legal para establecer con precisión las causas de la muerte y descartar la presencia de lesiones internas o externas que pudieran sugerir una situación de violencia.
El informe forense fue contundente. Según pudo saber La Opinión Austral, el resultado de la autopsia confirmó que la muerte fue accidental y que el cuerpo del bebé no presentaba ningún tipo de lesiones compatibles con golpes, maltratos o signos de intervención de terceros. Este dato fue clave para despejar cualquier sospecha inicial y llevar tranquilidad, dentro del dolor, a los familiares y al entorno más cercano.
En ese marco, las autoridades judiciales confirmaron que no hay personas demoradas ni imputadas en la causa, ya que no surgieron elementos que ameriten medidas restrictivas de la libertad. Una vez concluidas las actuaciones de rigor y cumplidos los pasos legales correspondientes, el cuerpo del bebé fue entregado a sus familiares para que pudieran llevar adelante el velatorio y la despedida en la intimidad.
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