Your browser doesn’t support HTML5 audio
La angustia contenida y el velo de incertidumbre que paralizaron a Río Gallegos y Santa Cruz durante casi una semana llegaron a un amargo y desgarrador cierre. Luego de cinco días de rastrillajes ininterrumpidos en las gélidas y turbias aguas del río Gallegos, en el paraje rural de Palermo Aike, las fuerzas de seguridad y los equipos de rescate lograron recuperar los cuerpos de los dos hermanitos de 10 y 12 años que habían caído al cauce hídrico en la zona de La Toma el pasado domingo.
Tras la confirmación del trágico desenlace y luego de la conferencia de prensa ofrecida por las autoridades gubernamentales, el ministro de Seguridad de la provincia de Santa Cruz, Pedro Prodromos, brindó un testimonio fundamental a La Opinión Austral y a LU12 AM680. Durante la entrevista, el funcionario repasó la trastienda logística, fundamentó las complejas decisiones operativas tomadas en el campamento de emergencia y destacó la entrega profesional de las brigadas que no bajaron los brazos hasta cumplir el objetivo.
Uno de los ejes más debatidos en las plataformas digitales durante las extenuantes jornadas de búsqueda fue la restricción impuesta por la conducción de la emergencia al ingreso masivo de vecinos y voluntarios autoconvocados. Frente a ese contrapunto, el ministro Prodromos fue categórico al explicar el criterio técnico que primó para resguardar la escena y garantizar la efectividad del trabajo especializado: “La verdad que un trabajo en conjunto con todos, que nunca se le cerró la puerta a nadie y sí lo que hicimos en este caso es todo aquellos que quieran colaborar que vinieran con las herramientas que sean necesarias porque muchas veces todos quieren colaborar y se termina perjudicando una operación”.
Al profundizar sobre ese aspecto y responder a la inquietud sobre el malestar o la impaciencia que se había manifestado en las redes sociales por el cerco de seguridad alrededor de la zona rural, el titular de la cartera de Seguridad contrapuso el profesionalismo táctico con los resultados finales de las inmersiones. “Los resultados están hoy. El trabajo coordinado, disciplinado, permitió que el día de ayer se trabaje en la zona cero con los buzos, con Protección Civil, con los canes también que habían hecho marcaciones y profundizar para que se puedan desenganchar y el resultado fue hoy a la mañana. Bueno, lamentablemente encontrar uno a las 8 de la mañana y una hora y media después acá a 8 u 9 kilómetros“, precisó Prodromos sobre la cronología del luctuoso hallazgo.
La magnitud del despliegue en Palermo Aike demandó una infraestructura sin precedentes para la zona, donde diversas áreas del Poder Ejecutivo provincial debieron articular un soporte continuo para sostener a los hombres y mujeres que se internaban en el lecho del río bajo condiciones meteorológicas severas.
Consultado sobre el esfuerzo mancomunado de las distintas reparticiones para llegar al desenlace que, aunque trágico, era la única respuesta esperada por la familia, el ministro subrayó el mandato supremo emanado desde la Gobernación: “Todo lo que es el Estado Provincial está hoy en este equipo de trabajo, en este campamento de operaciones de búsqueda. Lo que pidió el señor gobernador desde el primer momento: que no falte nada. Los buzos apenas salían del agua ya tenían el racionamiento, tenían las barras de cereales, tenían frutas, que es muy importante para ellos, porque parece que no, pero el desgaste físico que conlleva eso debilita y nosotros los necesitábamos fuertes en cada momento”.
Esa atención médica, nutricional y logística resultó crucial para resguardar la salud de los buzos tácticos del Grupo Especial de Rescate y Salvamento (GERS), de la Prefectura Naval y de la Gendarmería Nacional, quienes debieron realizar un rastreo al tacto en pozones de hasta siete metros de profundidad con nula visibilidad. Ante la valoración del trabajo desplegado por los rescatistas en el agua, Prodromos coincidió de manera enfática: “Más allá de la desgracia, fue positivo. Nosotros dijimos que hasta que no aparezcan no vamos a parar. Después de 5 días, si bien todo el personal está cansado porque esto es desgastante, nadie perdió la esperanza. Por eso se trabaja en equipo y muchas veces queremos abocar todos los recursos, pero también si esto se hubiese alargado, necesitamos este recambio de personal. Entonces, uno en esto tiene que ser racional, dejar las emociones de lado a la hora de buscar, porque si no uno con emociones no puede trabajar” concluyó.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia

