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El juicio por la muerte de Franco Cuevas continúa este viernes en Río Gallegos, con nuevas declaraciones que apuntalan la versión de legítima defensa de Roberto Neil, el empresario acusado de matar a Cuevas en junio de 2023 dentro de su concesionaria Oasis, en el barrio Del Carmen.
Durante la jornada, Jorge Neil, hermano del acusado, declaró que Franco Cuevas hostigaba y amenazaba de manera reiterada a Roberto, incluso refiriéndose de forma violenta a su familia. Afirmó que el empresario y su entorno vivían con miedo y que el conflicto con la víctima se había agravado en los meses previos al hecho: “Le decía te la voy a dar y que había que violar a su mujer”

Estas afirmaciones reforzaron la postura de la defensa, que sostiene que el ataque fue premeditado y que Neil actuó en legítima defensa al verse amenazado.
También declaró un amigo del acusado, quien relató que Neil temía por su vida y que en varias oportunidades había manifestado su preocupación por la conducta agresiva de Cuevas y su entorno. “Vivía con miedo, no quería tener más problemas”, habría expresado el testigo ante el tribunal.
Por su parte, la perito psiquiátrica que analizó el estado emocional de Neil presentó su informe y explicó que el empresario sufría estrés agudo y miedo real al momento del hecho. Señaló que esas emociones influyeron en su comportamiento, aunque aclaró que su informe no busca justificar penalmente la acción, sino describir el contexto psicológico en que se produjo el enfrentamiento.
A las 15 horas de este viernes, el tribunal llevará a cabo la reconstrucción del crimen en la concesionaria Oasis, con la presencia de los jueces María Alejandra Vila y Jorge Yance, la fiscal de Cámara Verónica Zuvic, los defensores Mariana Barbitta y Matías Gutiérrez, y representantes de la familia de la víctima.
El objetivo es verificar las posiciones y movimientos de Neil y Cuevas durante el enfrentamiento y comparar las declaraciones con las pruebas materiales, como las cámaras de seguridad y las pericias balísticas.
En su propia declaración, Roberto Neil reiteró que Cuevas ingresó armado al local y que el primer disparo se produjo durante un forcejeo en un pasillo estrecho. Sostuvo que intentó desarmarlo y que luego dejó el arma en la entrada del local, sin ocultar evidencia. “Me defendí en el momento”, dijo ante los jueces.
El juicio —a cargo de los jueces Vila y Yance y con la fiscal Verónica Zuvic al frente de la acusación— continuará la próxima semana con nuevas declaraciones y análisis periciales. La fiscalía busca probar que Neil actuó con intención homicida, mientras que la defensa insiste en que el empresario se defendió de un ataque premeditado.
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