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Lo que comenzó como una escena cotidiana en cualquier hogar, un asado al mediodía, estuvo a punto de convertirse en un episodio de mayor gravedad en Río Gallegos. Un principio de incendio se desató en el patio de una vivienda del barrio San Benito y obligó a una rápida intervención de bomberos, que lograron controlar la situación antes de que el fuego avanzara sobre la estructura principal del domicilio.
De acuerdo a la información a la que tuvo acceso La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas, se pudo saber que el hecho se registró cerca del mediodía de este viernes, en la intersección de las calles 21 y 68, en una zona periférica de la capital santacruceña. Según se informó, el foco ígneo se originó de manera accidental cuando brasas incandescentes, aparentemente mal apagadas, entraron en contacto con materiales combustibles en el sector externo de la propiedad.
La escena no es ajena a la cultura local: el ritual del asado, muchas veces se traslada a patios y espacios abiertos donde, si no se toman los recaudos necesarios, el fuego puede salirse de control en cuestión de segundos. En este caso, la combinación de brasas activas y elementos inflamables generó el escenario propicio para que se iniciara el incendio.
Alertados por la situación, efectivos de la División Cuartel 24° acudieron de urgencia al lugar a bordo de la unidad operativa. Al arribar, desplegaron de inmediato una línea devanadera, una herramienta clave para intervenciones rápidas en focos ígneos incipientes. Gracias a esta maniobra técnica, el fuego fue sofocado en pocos minutos, evitando su propagación hacia la vivienda.
El rápido accionar resultó determinante. De haberse extendido, las consecuencias podrían haber sido mucho más serias, no solo en términos materiales sino también en riesgo para las personas. Sin embargo, el episodio se resolvió sin heridos y sin daños de consideración, lo que llevó tranquilidad tanto a los moradores como a los vecinos del sector.
En el operativo también participó personal de la Comisaría Séptima, que brindó apoyo preventivo y colaboró en el resguardo del área mientras se desarrollaban las tareas de extinción. Más allá de los daños materiales y el susto, no hubo que lamentarse personas lesionadas, ni civiles ni integrantes de las fuerzas de segurida que intervinieron en el caso.
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