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Un episodio que expone tensiones sociales cada vez más frecuentes en distintos puntos del país se registró en la noche del sábado en Río Gallegos, cuando un grupo de personas intentó instalarse en una vivienda deshabitada. La situación fue advertida por el propietario, quien dio aviso a la Policía y permitió que la intervención evitara una ocupación irregular, sin que se produjeran daños ni hechos de violencia.

El hecho ocurrió cerca de las 22:45 en un domicilio ubicado sobre calle Perito Moreno al 300, donde el dueño del inmueble constató la presencia de personas desconocidas en el interior de la propiedad. Según relató, la vivienda se encontraba deshabitada, ya que había retirado sus pertenencias días antes con la intención de entregarla a una inmobiliaria, aunque cuestiones laborales le habían impedido concretar ese trámite.

Ante la situación, el propietario se comunicó con el 911 y personal policial se trasladó de inmediato al lugar. Al arribar, los efectivos encontraron en el exterior de la vivienda a dos personas mayores de edad y una menor, acompañados por varios bolsos con pertenencias, lo que evidenciaba la intención de permanecer en el lugar.

Durante la intervención, los uniformados identificaron a los involucrados y tomaron conocimiento de su versión de los hechos. Uno de ellos explicó que había ingresado a la vivienda bajo la creencia de que estaba desocupada y con la posibilidad de permanecer allí al menos de manera temporal, en un contexto marcado por la falta de un lugar donde vivir. La situación se complejizaba por la presencia de una menor, lo que obligó a activar los protocolos correspondientes.

En ese marco, se dio intervención al Juzgado de Instrucción N° 3, que dispuso la realización de un acta de constatación, la identificación de los involucrados y la participación de áreas sociales. En el lugar trabajó personal de Abordaje Territorial, que mantuvo diálogo con los adultos presentes y evaluó la situación, aunque no se consideró necesaria una intervención más profunda al manifestar los involucrados contar con un lugar alternativo donde alojarse.

Por su parte, también intervino personal del área de Niñez, que se entrevistó con la madre de la menor, quien se hizo presente minutos después. La mujer explicó que había dejado a su hija al cuidado de un conocido por motivos laborales y que desconocía la situación en la que se encontraba. Tras la evaluación correspondiente, se le brindaron recomendaciones y quedó a cargo de la niña.

Finalmente, los ocupantes se retiraron del lugar de manera voluntaria, sin que se registraran incidentes ni resistencia. El propietario, en tanto, confirmó que no había faltantes en el inmueble y que su única intención era recuperar la posesión del mismo, haciéndose cargo nuevamente de las llaves.

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