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Una investigación iniciada tras la denuncia de un vecino derivó en una serie de allanamientos en Puerto Deseado que dejaron al descubierto la presencia de armas de fuego, municiones y elementos vinculados a un episodio de amenazas que generó preocupación en la comunidad.

Un procedimiento policial desarrollado en las últimas horas en la localidad del norte provincial volvió a poner en foco una problemática que preocupa a nivel social: la escalada de situaciones de violencia que, aunque en ocasiones comienzan con conflictos interpersonales, pueden derivar en hechos de mayor gravedad.

De acuerdo a la información a la que tuvo acceso La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas, todo comenzó el pasado viernes 13 de marzo, cuando un vecino denunció haber sido víctima de amenazas. Según su testimonio, el agresor no solo lo intimidó verbalmente, sino que además arrojó una munición a sus pies y exhibió un objeto que aparentaba ser un arma de fuego, en una clara señal de amedrentamiento.

Parte de las armas de fuego y municiones secuestradas por las autoridades. FOTO: MINISTERIO DE SEGURIDAD

A partir de esa denuncia, la División de Investigaciones (DDI) desplegó una serie de tareas de inteligencia que permitieron identificar domicilios vinculados al sospechoso, así como el vehículo en el que se movilizaba. Con estos elementos, se solicitó la correspondiente orden judicial, que fue otorgada por el juzgado de instrucción local.

Los allanamientos se concretaron en distintos puntos de la ciudad. En uno de los domicilios, si bien no se hallaron elementos de interés, los efectivos lograron ubicar al sospechoso junto al vehículo investigado, lo que permitió avanzar en la causa.

El dato más relevante surgió en un segundo inmueble, donde el panorama fue distinto. Allí, el personal policial encontró una pistola de aire comprimido que habría sido utilizada en el hecho denunciado, además de dos armas de fuego largas aptas para disparo. A esto se sumó el secuestro de una importante cantidad de municiones de diversos calibres, entre ellas cartuchos calibre 12, .22 y .45, así como vainas servidas.

Agentes ingresando a uno de los domicilios allanados. FOTO: MINISTERIO DE SEGURIDAD

El procedimiento contó con la intervención del Gabinete Criminalístico, que llevó adelante las pericias correspondientes para el resguardo de los elementos y su posterior análisis, en el marco de la causa judicial.

La investigación continúa su curso para determinar responsabilidades y esclarecer el alcance de los hechos, mientras las autoridades reiteran la importancia de denunciar este tipo de situaciones para prevenir escenarios de mayor violencia.

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