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La nocturnidad en Río Gallegos atraviesa horas de profunda tensión e incertidumbre. La viralización de un video que registra violentas batallas campales en la vía pública, ocurridas durante la madrugada del domingo frente a un conocido local nocturno ubicado en la intersección de la Ruta Nacional 3 y la avenida Gendarmería Nacional, reencendió el debate sobre los límites, la seguridad y la fiscalización en la noche riogalleguense. Las imágenes, difundiéndose con rapidez en las redes sociales, provocaron un fuerte repudio de la comunidad y trajeron nuevamente a la memoria de la ciudadanía un dramático antecedente reciente que conmocionó a la provincia entera.
El material fílmico, divulgado inicialmente a través de la plataforma Facebook al que tuvo acceso La Opinión Austral exhibió una secuencia caótica desencadenada en las afueras del establecimiento. En el registro audiovisual se observan choques simultáneos entre varias mujeres, golpizas entre hombres y corridas desordenadas de grupos de jóvenes en plena cinta asfáltica, en medio de maniobras e intervenciones del personal policial para intentar frenar la gresca. La publicación generó una catarata de reacciones de indignación por parte de los vecinos, quienes denunciaron la reiteración de estas situaciones desbordadas con frases categóricas: “Todo es un descontrol“, advirtió el posteo, remarcando con preocupación que el recito “sigue abierto cada fin de semana“.
No es la primera vez
La inquietud de la comunidad no es fortuita ni aislada. El establecimiento involucrado, que a lo largo de los años ha cambiado en diversas oportunidades de firma comercial y denominación, acumula un historial de episodios complejos en la memoria urbana de Río Gallegos. En los comentarios que acompañaron la difusión del video, numerosos usuarios recordaron de inmediato el gravísimo caso de Agustina Ríos, la joven de 22 años que fue vista por última vez en la madrugada del domingo 23 de agosto de 2026, cerca de las 5:45, en un predio parquizado situado detrás del mencionado local bailable.
Aquel suceso mantuvo en vilo a la capital provincial durante casi un día entero. Tras horas de angustiosa e incierta búsqueda, en las primeras luces del lunes 24 de agosto, un allegado logró encontrar a la joven en un sector de canteras ubicado en las afueras de la ciudad, en las inmediaciones del barrio Los Lolos y en cercanías de la calle Simona Recia Poveda, en las canteras del barrio Néstor Kirchner (Ex Los Lolos) presentando heridas de gravedad. Al respecto, el mensaje que acompañó la viralización del video reciente fue contundente al exigir garantías de seguridad: “Recordemos que poco tiempo atrás una chica fue vista allí por última vez y luego de casi un día fue encontrada en un descampado apuñalada y herida“.
Fiestas clandestinas
El fenómeno de la violencia y la anomia en la nocturnidad de Río Gallegos muestra aristas cada vez más complejas, extendiéndose más allá de los boliches tradicionales. En el marco de un amplio despliegue de seguridad concretado durante la madrugada del sábado del último fin de semana, la Policía provincial y la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) debieron irrumpir de urgencia en un salón del barrio Patagonia, donde detectaron la realización de una fiesta clandestina no habilitada con más de 60 menores de edad consumiendo bebidas alcohólicas sin ningún tipo de supervisión adulta.
Al ingresar al inmueble alquilado que funcionaba como un “after” ilegal en las afueras de la ciudad, las fuerzas de seguridad y los inspectores se toparon con un panorama alarmante: decenas de adolescentes hacinados, un flujo abundante de alcohol de baja calidad y la total ausencia de adultos responsables o de condiciones mínimas de higiene y prevención.
Ante la gravedad del cuadro, en el que varios de los jóvenes presentaban un estado de ebriedad tan severo que bordeaba el coma etílico, el personal de la SENAF activó el protocolo de contención, identificando a los 65 menores para luego convocar telefónicamente a sus progenitores y tutores legales a fin de realizar la entrega formal en el lugar, mientras la comisaría jurisdiccional labró las actas de infracción correspondientes por el evento clandestino y la venta de alcohol a menores.
Menores en boliches
Esta severa intervención se suma a los operativos interinstitucionales desarrollados la semana previa en diversos puntos de la ciudad, los cuales culminaron con el cese preventivo de actividades en varios locales nocturnos debido a graves fallas edilicias y de seguridad. Durante las inspecciones se constataron extintores de incendios vencidos, falta de suministro de agua potable en los sanitarios y deficiencias estructurales en los tableros eléctricos, vulnerabilidades que ponen en riesgo directo la integridad de los asistentes.
Uno de los procedimientos de mayor trascendencia de esa serie de inspecciones tuvo lugar en un establecimiento bailable de la zona céntrica. Allí, las autoridades constataron la presencia de 35 menores de edad fuera del horario permitido por la normativa vigente, configurando una infracción directa a la Ordenanza Municipal N.º 8.072/18. El área de Comercio Municipal procedió al cese inmediato de las actividades, al tiempo que los organismos de Niñez resguardaron a los adolescentes para su posterior entrega a las familias, en una jornada en la que además un joven de 17 años terminó trasladado a la dependencia policial tras generar incidentes durante el procedimiento.
El panorama que rodea a la nocturnidad en la capital santacruceña evidencia una profunda encrucijada que demanda una respuesta coordinada y sostenida por parte de los organismos de control, la justicia local y la propia sociedad.
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