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Una jornada de patrullaje preventivo en el frente costero de Río Gallegos derivó en un procedimiento donde la sensibilidad humana y la pronta respuesta de las fuerzas de seguridad resultaron determinantes para preservar una vida. En el sector de la ría, personal de la División Comisaría Segunda logró contener y poner a resguardo a un hombre que atravesaba un agudo cuadro de angustia emocional, posado sobre el extremo final de una estructura portuaria. El episodio concluyó con la intervención de los equipos profesionales del Hospital Regional Río Gallegos (HRRG), donde la víctima fue puesta bajo observación y contención interdisciplinaria.
Según pudo saber La Opinión Austral, el hecho tuvo lugar durante las recorridas de rutina que la Policía de Santa Cruz despliega a lo largo del paseo marítimo local. En ese contexto, los efectivos a bordo de la unidad móvil notaron una actitud sospechosa en la zona del muelle: un hombre permanecía inmóvil en el sector más expuesto de la pasarela. Al intentar entablar una comunicación verbal preventiva desde cierta distancia, las autoridades advirtieron que la persona no respondía a las llamadas ni a las indicaciones del personal policial, sumida en un estado de mutismo que encendió de inmediato las alarmas de la patrulla.
Frente a la inminencia del riesgo y la extrema vulnerabilidad del escenario, los efectivos procedieron con cautela, aproximándose a pie de forma pacífica y sin gestos invasivos. Al lograr acortar la distancia, los policías constataron de primera mano la profunda alteración emocional del vecino. Durante esos minutos de máxima tensión, el hombre quebró el silencio y expresó estar atravesando un trance de severa desesperanza, motivado por agudas complicaciones de índole económica y severas tensiones familiares que quebrantaron su estabilidad psíquica.
A través de un abordaje enfocado en la escucha activa y la desescalada del estrés, la comitiva policial logró brindarle contención primaria y acompañarlo paulatinamente hacia una zona segura de la costanera, lejos de la orilla de la ría. Una vez neutralizado el peligro inmediato y garantizada su integridad física, se activó el protocolo sanitario correspondiente para garantizar una atención integral.
Una unidad del servicio de emergencias procedió al traslado del vecino hacia las instalaciones del Hospital Regional Río Gallegos (HRRG). En el centro asistencial de mayor complejidad de la provincia, el hombre ingresó por la guardia para recibir la atención primaria de médicos y especialistas en salud mental, dándose participación en paralelo a los organismos del Estado especializados en la protección y asistencia social de personas en situación de vulnerabilidad.
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