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La seguridad vial volvió a quedar en el centro de la escena este sábado en uno de los principales accesos a Río Gallegos, donde un operativo de control desplegado por la Policía Caminera dejó como saldo múltiples retenciones de vehículos y conductores en infracción. El procedimiento, realizado sobre la Ruta Nacional Nº 3 a la altura del kilómetro 2618, puso en evidencia conductas de alto riesgo al volante y reavivó el debate sobre la responsabilidad individual en las rutas santacruceñas.
El operativo estuvo a cargo del personal de la División Unidad Operativa Chimen Aike, que llevó adelante un exhaustivo control vehicular durante varias horas. Como resultado, se registraron seis retenciones vinculadas a alcoholemia positiva, falta de documentación habilitante y maniobras irregulares, en un punto estratégico por el que circulan a diario cientos de vehículos que ingresan y salen de la capital provincial.
De acuerdo a la información a la que tuvo acceso La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas, se pudo saber que entre los casos detectados, se constató que un conductor a bordo de una motocicleta Suzuki circulaba con un nivel de alcohol en sangre de 2,33 gramos por litro, una cifra ampliamente superior a lo permitido y considerada de extremo peligro.
También se retuvo una Ford Maverick cuyo conductor, además de encontrarse en condiciones no aptas para manejar, cedió el volante a una persona que no estaba habilitada para conducir, una práctica que agrava la infracción y expone a terceros a riesgos innecesarios.
Otro de los controles arrojó resultado positivo en un Volkswagen Suran, con 0,44 gramos por litro de alcohol en sangre, mientras que un camión Mercedes Benz fue retenido tras detectarse 0,12 gramos por litro en su conductor, una situación especialmente delicada por tratarse de un vehículo de gran porte. En tanto, este diario pudo saber del conductor de un Peugeot 207 que registró 0,78 gramos por litro y una Ford Ranger fue secuestrada debido a que su conductor no contaba con licencia habilitante.
Desde la fuerza remarcaron que rige la política de tolerancia cero al alcohol al volante y que todos los vehículos involucrados fueron secuestrados y puestos a disposición del Juzgado de Paz local, conforme a la normativa vigente. “La seguridad vial es responsabilidad de todos. Si tomás, no manejes”, enfatizaron desde la Policía Caminera, subrayando que estos controles buscan prevenir siniestros y no recaudar.
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