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Las calles de la localidad costera de Puerto San Julián fueron escenario durante el fin de semana de un abarcativo despliegue de seguridad orientado a la prevención del delito complejo, el control del tráfico de sustancias y el ordenamiento del tránsito urbano. Mediante una acción coordinada entre fuerzas provinciales de investigaciones y dependencias municipales, el procedimiento permitió un estricto control sobre la circulación vehicular y de pasajeros en sectores neurálgicos de la ciudad.

Las tareas operativas se pusieron en marcha a partir de una estrategia de saturación diseñada por el Departamento de Investigaciones del Delito Organizado Zona Centro, con el liderazgo ejecutivo de la División Narcocriminalidad local. El punto inicial del despliegue se fijó sobre la emblemática intersección de las avenidas San Martín y Comandante Luis Piedra Buena, una de las encrucijadas de mayor flujo en la trama urbana, para luego desplazar el dispositivo hacia las plataformas y sectores de acceso de la Terminal de Ómnibus sanjulianense.

Durante los controles dinámicos e intermitentes montados sobre la vía pública, el trabajo articulado con los inspectores de la Dirección de Tránsito Municipal arrojó resultados contundentes en materia de prevención vial. Como saldo de la verificación de documentación y estado de los rodados, los agentes labraron un total de 35 actas por infracciones diversas al Código de Tránsito, disponiendo además el secuestro preventivo y acarreo de 10 automóviles y una motocicleta debido a severas irregularidades en los papeles reglamentarios exigidos para circular.

Uno de los sospechosos siendo ingresado a la dependencia policial. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

En el plano del orden público y la seguridad ciudadana, los efectivos policiales procedieron a la conducción y posterior detención de dos hombres por infracciones contravencionales. En paralelo, y utilizando las plataformas tecnológicas interconectadas de los sistemas SIFCOP y MiMinSeg, el personal abocado a la identificación de personas logró ubicar a cuatro ciudadanos sobre los cuales pesaban medidas cautelares vigentes por “Averiguación de Paradero“, procediéndose a formular las notificaciones de rigor para ponerlos a derecho ante los juzgados requirentes.

El capítulo más relevante en materia de estupefacientes tuvo lugar en la estación de transferencia de pasajeros. Durante la requisa de las unidades de larga distancia, entró en acción la Sección Canes de Puerto San Julián junto a sus ejemplares detectores: la brigada conformada por los canes K9 Enzo, Anubis, Aika, Luca, Saya y Bruno. Fue precisamente la capacidad olfativa de la jauría adiestrada la que permitió detectar en el interior de un colectivo de línea un cargamento compuesto por 1,300 kilogramos de hojas de coca. Ante el hallazgo, se dio inmediata participación y conocimiento a la Sede Fiscal Descentralizada con asiento en Caleta Olivia para impartir las directivas judiciales correspondientes.

La envergadura del operativo se vio reflejada en la diversidad de organismos intervinientes, consolidando un esquema de cooperación de alto nivel institucional. Además de la División Narcocriminalidad y la Sección Canes, participaron la División de Investigaciones (DDI) de Puerto San Julián, la División Trata de Personas de la Zona Centro, personal territorial de las Comisarías Primera y Segunda locales, sumados a los inspectores de Tránsito Municipal.

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