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La justicia santacruceña resolvió condenar a prisión perpetua al exsuboficial del Ejército Argentino, José Daniel Cabrera Gallardo, por el homicidio criminis causae de Nelson Ariel Romero, el empresario de vigilancia privada asesinado en agosto de 2024. Tras la desgarradora y extensa espera, la resolución judicial trajo el ansiado alivio para la familia y los allegados a la víctima, quienes siguieron cada instancia del proceso con una serenidad digna de destacar.
Minutos después de que el tribunal diera por concluida la audiencia y se liberara la tensión acumulada en el recinto, Néstor Romero, hermano de Nelson y querellante activo en la causa, dialogó de manera exclusiva con La Opinión Austral. Con la voz quebrada por el peso del proceso pero con la tranquilidad del deber cumplido, expresó lo costoso que resultaron estos dos años en el plano personal y emotivo: “Pasar este proceso para mí fue difícil y bueno, aguanté mucho y hoy me parece que se me complica“.
La prolongada instrucción y las vicisitudes propias del trámite judicial generaron momentos de profunda incertidumbre en la querella, una sensación que el propio Néstor no dudó en reconocer al recordar la previa de la lectura del fallo: “Después del juicio sentí alivio y hoy tenía un poquito de duda, para ser honesto. Pero bueno, lo logramos. No, no es que lo logramos -se desdijo-, es algo que que creo que tenía que pasar“.
El testimonio del hermano de la víctima dio cuenta de la carga emocional que representa sostener la búsqueda de justicia en crímenes de esta magnitud, donde el impacto social conmociona a toda una comunidad. La espera diaria por el avance de las pericias y la labor de la División de Investigaciones derivó finalmente en una sentencia contundente por parte de los jueces. Al hacer un balance sobre lo que significó el camino recorrido hasta la lectura de la condena, Néstor reflexionó: “Fueron dos años, dos años esperando y por ahí ya siente un poco de alivio”.
Más allá de la contundencia del fallo y del rigor de los alegatos técnicos, el testimonio de la familia Romero dejó ver una profunda calidad humana que trascendió las paredes del tribunal. En lugar de dar espacio al rencor, el hermano de la víctima sorprendió al referirse al entorno familiar del condenado, demostrando una notable empatía hacia quienes también sufren las consecuencias del trágico hecho. En referencia a la actitud adoptada por el imputado en las audiencias y al papel de sus allegados, remarcó: “Cabrera tendrá su derecho de hacer silencio”. Asimismo, al recordar un gesto ocurrido días atrás en las dependencias judiciales, agregó: “Saludé al hermano porque está pasando un momento difícil“, concluyó antes de volver a unirse en un abrazo junto a su familia.
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