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Durante la tarde del sábado, vecinos de la calle Facón Grande de Puerto Deseado advirtieron una densa columna de humo que comenzaba a emerger desde el interior de una de las viviendas de la zona, encendiendo todas las alarmas sobre un posible siniestro de proporciones en medio del apacible fin de semana.

La respuesta institucional no se hizo esperar. De manera inmediata, los efectivos de la División Cuartel 22° de bomberos se movilizaron hacia el domicilio situado en el N° 692 de la mencionada arteria, tras recibir el alerta que advertía sobre la presencia de humo en el inmueble. En paralelo, y siguiendo los protocolos habituales de actuación conjunta en la región, se desplegó una estrecha coordinación con el personal de la División Comisaría local, cuyo móvil arribó a la escena para asegurar el perímetro, ordenar el tránsito vehicular y garantizar que las tareas de auxilio se desarrollaran bajo estrictas condiciones de seguridad operativa.

Una vez en el lugar, los agentes ingresaron a la propiedad para constatar el origen del problema y evaluar los riesgos estructurales. Según pudo saber La Opinión Austral, el foco ígneo se había concentrado en el sector de la cocina, desencadenado de manera accidental por una sobrecarga en un tomacorriente que puso en jaque las instalaciones eléctricas del lugar. No obstante, la rápida reacción de las circunstancias determinó que el propio fuego se autoextinguiera antes del arribo físico de la dotación bomberil, evitando de este modo que las llamas alcanzaran el mobiliario circundante o se propagaran hacia el resto de las habitaciones de la vivienda.

Lejos de dar por concluida la tarea ante la ausencia de fuego activo, los bomberos profesionales desplegaron una rigurosa inspección técnica de las instalaciones. Como parte del procedimiento de rigor, se procedió al corte preventivo del suministro de energía eléctrica para neutralizar cualquier riesgo latente de nuevos cortocircuitos. Asimismo, los efectivos desplegaron una línea devanadera y llevaron adelante exhaustivas tareas de ventilación en los ambientes para evacuar por completo los gases y el humo acumulado, garantizando que la atmósfera interior volviera a ser totalmente segura para sus habitantes.

El despliegue operativo, milimétricamente coordinado entre la fuerza de seguridad y el cuerpo de bomberos, se extendió en un lapso breve pero sumamente eficiente, abarcando desde las 14:17 hasta las 14:35 horas de esa misma tarde de sábado. El saldo final del procedimiento trajo alivio absoluto a la comunidad: no debieron lamentarse personas heridas, ni intoxicadas por la inhalación de humo, ni daños materiales de consideración.

EN ESTA NOTA Accidental cocina incendio

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