Your browser doesn’t support HTML5 audio

Un despiste ocurrido durante la tarde-noche de este domingo generó la intervención de distintos equipos de emergencia en Río Gallegos. El siniestro se produjo alrededor de las 19:45 sobre avenida Asturias, a pocos metros de calle 1, donde un automóvil Chrysler Neon perdió el control y terminó despistando.

El episodio movilizó al Comando de Patrullas, a personal del Destacamento del barrio Ayres Argentinos y a una ambulancia del Hospital Regional de Río Gallegos, que llegó hasta el lugar para evaluar el estado de salud del conductor.

De acuerdo a la información a la que tuvo acceso La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas, se pudo saber que el vehículo era conducido por un hombre de 70 años, quien fue asistido por el equipo médico que intervino en el lugar. Luego de la evaluación correspondiente, los profesionales determinaron que no era necesario trasladarlo a la guardia central de emergencias.

De esta manera, el siniestro no dejó, de acuerdo con la información disponible, personas que requirieran hospitalización como consecuencia del despiste.

El Neon quedó a Centímetros de una alcantarilla. FOTO: CLAUDIO GONZÁLEZ

Las circunstancias que llevaron al conductor a perder el control del Chrysler Neon deberán ser establecidas a partir de las actuaciones correspondientes. Por el momento, no se informó oficialmente cuál fue el motivo concreto por el que el vehículo salió de su trayectoria.

Según manifestaron residentes del sector, el tramo donde ocurrió el despiste presenta dificultades de iluminación, una situación que -según consideran- puede complicar considerablemente la visibilidad durante las horas de menor luz natural.

El accidente ocurrió cerca de las 19:45, un horario en el que durante el invierno patagónico la luz natural ya comienza a ser escasa. En ese contexto, la iluminación artificial de las calles y avenidas adquiere especial importancia para garantizar condiciones adecuadas de circulación.

La llegada de la ambulancia permitió realizar una primera evaluación médica del conductor, una medida especialmente importante teniendo en cuenta su edad y la posibilidad de que una persona involucrada en un siniestro vial presente lesiones que no sean inmediatamente visibles.

Luego de ser examinado, el hombre de 70 años no necesitó ser derivado al Hospital Regional.

Leé más notas de La Opinión Austral