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La tranquilidad en las calles de Río Gallegos volvió a ser el eje central de un amplio despliegue de seguridad desplegado durante el último fin de semana por la Policía de Santa Cruz. A través de una estrategia integral orientada a la disuasión del delito y al resguardo de los vecinos, la fuerza provincial intensificó los controles de saturación, patrullajes continuos y paradas preventivas en los sectores más transitados y en los barrios periféricos de la capital santacruceña.

El operativo, diseñado para fortalecer la presencia estatal en el territorio, articuló el trabajo mancomunado de diversas áreas operativas de la institución. Las tareas contaron con la participación directa de efectivos dependientes de la Dirección General de Operaciones, el Departamento Orden Urbano Zona Sur, la División Canes, la División Guardia de Infantería Zona Sur y el personal de las distintas comisarías jurisdiccionales de la ciudad, quienes coordinaron patrullajes dinámicos e inspecciones en las zonas identificadas como prioritarias.

Un móvil afuera de un reconocido boliche. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

Dentro de las labores desarrolladas en las arterias principales y accesos a los barrios, las cuadrillas policiales ejecutaron exhaustivos controles de tránsito e identificación de conductores. Según pudo saber La Opinión Austral, mediante el uso de herramientas informáticas y la verificación de antecedentes en tiempo real, los uniformados fiscalizaron la documentación de los vehículos y de sus ocupantes, garantizando el cumplimiento de las normativas vigentes y previniendo la circulación de rodados en situaciones irregulares.

Uno de los puntos clave del procedimiento se enfocó en el movimiento nocturno de la capital. Durante las primeras horas de la madrugada, las dotaciones mantuvieron una presencia preventiva fija en las inmediaciones de los centros de esparcimiento y locales bailables. Los efectivos supervisaron el cierre de los establecimientos nocturnos y desplegaron un dispositivo de acompañamiento especial para resguardar el egreso de los jóvenes y menores de edad que concurrían a dichos espacios, evitando peleas callejeras o desórdenes en la vía pública.

De acuerdo a lo informado por las autoridades de la fuerza, las jornadas operativas concluyeron con un saldo sumamente positivo, sin que se registraran novedades de significación ni alteración del orden público.

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