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La imprudencia al volante y la falta de empatía volvieron a ganar las calles de Río Gallegos durante la tarde del pasado domingo, aunque esta vez un insólito descuido en la huida facilitó el accionar policial. Un motociclista de 26 años fue embestido en una transitada esquina de la ciudad capital por un automovilista que, lejos de frenar a prestar auxilio, decidió emprender una veloz fuga. Sin embargo, el impacto fue tan violento que el rodado dejó sobre el asfalto una prueba irrefutable: su propia chapa patente.
El incidente vial se desencadenó cuando el joven motociclista transitaba por la intersección de Raúl Alfonsín y la calle Lavalle. En ese punto geográfico, un automóvil lo impactó de lleno, provocando que cayera fuertemente contra la calzada. Mientas el damnificado quedaba tendido sobre la cinta asfáltica con evidente muestra de dolor, el conductor del coche aceleró y abandonó la zona, dejando un reguero de restos plásticos diseminados y la placa identificatoria del vehículo sobre la calle.
Tras un llamado de emergencia, el personal de la Comisaría Segunda se apersonó rápidamente en el lugar y constató la veracidad del siniestro. Al dialogar con el motociclista, este relató los pormenores del choque y manifestó intensos dolores en sus extremidades inferiores. Ante el cuadro de salud, los efectivos solicitaron la presencia de una ambulancia del nosocomio local. Una vez en el hospital, el personal médico sometió al herido a diversos estudios de alta complejidad, determinándose afortunadamente que solo presentaba lesiones de carácter leve.
En paralelo, los peritos de la División Accidentología Vial desplegaron las tareas técnicas en la esquina de Alfonsín y Lavalle para determinar la mecánica del hecho, al tiempo que los efectivos de la Comisaría Segunda tomaban el dato clave: los números y letras de la chapa patente olvidada. Con esa información, la policía rastreó la titularidad del vehículo hasta dar con su antigua dueña. Al ser consultada, la mujer explicó que había vendido el rodado en el mes de marzo y aportó los datos filiatorios del nuevo comprador.
Los uniformados acudieron de inmediato a la vivienda del comprador, pero en primera instancia no obtuvieron respuesta. Horas más tarde, el propio conductor involucrado se presentó de manera espontánea en la dependencia policial y aseguró que entregaría el auto de forma voluntaria para quedar a derecho. Sin embargo, con el correr de las horas, el sujeto incumplió su promesa y no presentó el rodado, entorpeciendo el avance de la causa.
Ante la falta de cooperación del involucrado, la policía entabló comunicación urgente con el Juzgado de Instrucción de turno de Río Gallegos, desde donde se emitió una orden de allanamiento para un domicilio ubicado en la calle Albert Einstein al 2800. Ya con la orden en mano, en la mañana del martes los efectivos irrumpieron en la vivienda, logrando el secuestro preventivo del automóvil involucrado en el choque.
Por disposición de la magistratura interviniente, el joven poseedor del auto fijo domicilio a disposición de la sede judicial
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