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La detención en Punta Arenas de un hombre acusado de abusar sexualmente de su hijastra durante años marcó un punto de inflexión en una causa que conmociona a Río Gallegos y a toda la región patagónica. El arresto, concretado tras una Notificación Roja de Interpol y un operativo de la Policía de Investigaciones de Chile, no solo reactivó el proceso judicial en curso, sino que también puso en primer plano la voz de la víctima, cuyo testimonio público expuso con crudeza el impacto del abuso, el peso del silencio y la larga espera por justicia.

Tal como lo informó La Opinión Austral, el acusado, un argentino de 54 años, fue detenido el lunes pasado en pleno centro de Punta Arenas por personal de la PDI chilena, luego de un trabajo coordinado entre la OCN Interpol Santiago y la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales.

El hombre era intensamente buscado por la justicia argentina por presuntos abusos sexuales reiterados cometidos contra una niña en Río Gallegos, entre los años 2009 y 2014. La causa se había iniciado a partir de un requerimiento judicial argentino que, tras confirmar que el imputado se encontraba en territorio chileno, derivó en la emisión de la alerta internacional y en la orden de detención librada por la Corte Suprema de Chile.

Fernando Zanetta, juez. FOTO: LEANDRO FRANCO/LA OPINIÓN AUSTRAL

Tras su captura, el acusado fue puesto a disposición del Juzgado de Garantía de Punta Arenas. Allí se resolvió dictar la prisión preventiva, medida que se mantendrá vigente mientras avanza el proceso de extradición hacia la Argentina. Según se informó, el hombre residía en Chile con situación migratoria irregular, circunstancia que también fue considerada al momento de evaluar su detención. Este diario pudo saber que en los próximos días, Interpol enviará una comisión para traer al acusado a nuestra ciudad capital.

Sin embargo, más allá del procedimiento judicial y del trabajo articulado entre ambos países, el caso adquirió una dimensión profundamente humana a partir del testimonio público de la víctima. Ayelén, vecina de Río Gallegos, decidió relatar su historia en redes sociales luego de confirmarse la detención de quien fuera su padrastro.

“Durante años guardé en silencio una historia que no elegí vivir. Desde muy chica fui abusada por quien en ese momento era mi padrastro. Me robó la infancia y dejó heridas que todavía estoy sanando”, expresó en uno de los pasajes más duros de su mensaje que escribió en la red social Facebook.

La joven describió el peso emocional que cargó durante años, atravesada por el miedo, la vergüenza y el dolor. “Callé por miedo, vergüenza y dolor. Me costaba aceptar que quien me abusó era el padre de mis hermanitos. Ese peso fue demasiado para una nena y, con los años, se transformó en una carga que me rompió por dentro”, escribió, visibilizando una realidad que atraviesa a miles de víctimas de abuso intrafamiliar.

El abogado querellante en la causa, Cristian Arel. FOTO: LA OPINIÓN AUSTRAL

En uno de los tramos más conmovedores de su testimonio, Ayelén reconoció el impacto psicológico que tuvo el abuso en su vida. “Quiero decir algo que nunca dije en voz alta: en varias ocasiones quise quitarme la vida. El dolor era tan grande que no veía salida”, confesó. Durante mucho tiempo, según relató, no pudo animarse a denunciar, hasta que encontró el acompañamiento necesario para dar ese paso. “Si hoy estoy escribiendo esto es gracias a mi marido. Él me sostuvo cuando yo no podía más, me acompañó y me dio la fuerza que yo no tenía para animarme a denunciar”, destacó.

La denuncia formal fue presentada el 20 de septiembre de 2023, acompañada por su esposo y sus hijas. Desde entonces, la causa avanzó en la justicia santacruceña hasta que, el 7 de noviembre de 2024, el juez Fernando Zanetta resolvió el procesamiento del acusado. Fue en ese momento, según el relato de la víctima, cuando el hombre se fugó de la provincia. “Otra vez me sentí destruida, desolada, pero la esperanza nunca se perdió”, escribió Ayelén, reflejando la angustia que atravesó durante el año en que el imputado permaneció prófugo.

La detención en Punta Arenas significó, para ella, un alivio largamente esperado. “Hoy puedo decirlo: fue detenido con alerta roja de Interpol. Está con prisión preventiva y en proceso de extradición a la Argentina. Por fin está encerrado”, expresó, dejando en claro que, si bien nada repara completamente el daño sufrido, el avance de la causa representa un acto de justicia. “Nada borra lo vivido. Nada devuelve el tiempo perdido. Nada repara completamente el daño. Pero esto demuestra algo fundamental: hablar sirve, denunciar sirve y la justicia puede llegar”, reflexionó la mujer que, actualmente, está siendo asesorada legalmente por el abogado Cristian Arel.

En el cierre de su mensaje, Ayelén apeló a una dimensión colectiva del caso, invitando a escuchar y creer a las víctimas. “Comparto esto por mí y por quienes hoy siguen en silencio. Si alguien más atravesó situaciones similares, quiero que sepa algo muy claro: no está sola y sí se puede. Hoy fui yo. Mañana puede ser tu hija, tu hermana, tu sobrina. Escuchemos. Creámosles. Cuidemos a nuestros niños”, escribió, en un llamado que trasciende su historia personal.

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