Your browser doesn’t support HTML5 audio

En un episodio de cobarde vandalismo que genera creciente preocupación entre los vecinos de Río Gallegos, personas hasta el momento no identificadas destrozaron los ventanales de una conocida barbería ubicada en pleno barrio 366 Viviendas, sobre la calle Antonio Rivero al 1000, a escasos metros de la concurrida avenida Juan Domingo Perón.

El ataque se produjo al amparo de la oscuridad matutina, cuando el sector registraba un escaso movimiento peatonal y vehicular. La fuerza del impacto contra los cristales principales del comercio denominado “Flow Barber” provocó la estalladura inmediata de los vidrios, dejando la marquesina expuesta y los restos de cristal desparramados sobre la vereda. El hecho fue alertado a las autoridades policiales, interviniendo rápidamente el personal de la Comisaría Tercera de la capital santacruceña, cuyos efectivos iniciaron las actuaciones correspondientes para preservar la escena y recabar testimonios en los alrededores.

La respuesta del propietario del establecimiento no tardó en llegar y reflejó el sentir generalizado de quienes día a día intentan sostener un negocio propio en el actual contexto socioeconómico. A través de un contundente descargo en las redes sociales de la barbería, el comerciante volcó toda su amargura, remarcando el sacrificio diario que exige mantener las puertas abiertas.

En su escrito, expresó que “son una barbería de barrio trabajadora y que anoche (por la madrugada del viernes) en el local les rompieron el vidrio “con clara intención”, lamentando que uno se esfuerza tanto por mantener un comercio en plena crisis y sucedan este tipo de hechos.

Lejos de quedarse únicamente en el lamento, el joven emprendedor reveló que el inmueble cuenta con un sistema de videovigilancia que registró la secuencia completa de la agresión. El material fílmico ya fue puesto a disposición de la Seccional Tercera para encauzar la investigación formal. Sin embargo, en la misma publicación, el dueño resolvió lanzar un ultimátum directo al agresor o a sus eventuales instigadores para evitar la escrachada pública.

Al respecto, sostuvo que invita al responsable “a acercarse a la barbería para resolver la situación o decir quién lo envió, advirtiendo que en 20 horas o antes, si no se presenta a solucionar el problema y pagar los daños ocasionados, subirán los videos a las redes sociales” porque cuentan con todo el registro. Finalmente, pidió disculpas a sus vecinos y clientes por la publicación, manifestando que el hecho genera una bronca enorme.

Leé más notas de La Opinión Austral